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miércoles, 28 de marzo de 2012

Universidades: Acreditación o información

Por Eduardo Morón

Los congresistas están preocupados por la abundancia de universidades. Su solución es no permitir la creación de ninguna universidad más. Esta solución claramente es muy mala porque no resuelve el problema de fondo: la mala calidad de enseñanza de una gran cantidad de las actuales universidades. Además -como decía Gastón Acurio en el Twitter-, así dejamos el problema adentro y se cierra el paso a recientes buenos emprendimientos, como lo han sido el desarrollo que él ha liderado en el arenal de Pachacútec o a la UTEC. Para muchos la solución pasa por un complejo proceso de acreditación. Trabajo en una universidad que ha pasado por este proceso y he visto lo complicado de esta evaluación. Por ejemplo, las distintas facultades dentro de una misma universidad pueden tener diferentes calidades. ¿A quién acreditamos? ¿A la Facultad de Arquitectura sí, pero a la de Administración no? ¿Y si una sale acreditada y la otra no pasa? La acreditación muestra una foto del momento. Esa universidad que puede hoy mostrarse muy acreditable, mañana deja de serlo
Lo que propongo es utilizar el poder de las señales de mercado. Si yo veo una botella que dice Pisco Puro pero su precio es 10 soles, todos sabemos que esa botella no tiene pisco sino alguna mala imitación. Yo sé que alguien va a preferir comprar ese "pisco" en vez de un pisco, pero espero que esa señal de mercado sea lo suficientemente potente para que ese productor tenga una participación mínima en el mercado. Mejor aún si la disciplina del mercado lo quiebra dado que nadie o muy pocos disfrutan de un "pisco" de diez soles.
Las señales de mercado que serían muy útiles para que los consumidores sepan diferenciar lo bueno, lo malo, lo caro y lo barato en el mercado educativo son dos datos indispensables para que el mercado se discipline. Lo primero que se necesita conocer es cuál es el sueldo promedio de los recién egresados por carrera por universidad. Lo segundo es cuánto tiempo –en promedio- tarda el recién egresado de esa universidad en conseguir empleo en lo que estudió. Ese par de datos debería modificar el comportamiento de los consumidores en este mercado que hoy tiene referencias muy imperfectas sobre ambos datos. Esos datos deberían provenir de una encuesta nacional que mi colega Gustavo Yamada ya propuso en una CADE hace varios años.
Sin embargo, hay que advertir que el mercado educativo es complicado porque mientras más tiempo un estudiante esté en una determinada universidad, en una carrera, el costo de cambiar la universidad es más alto. Eso puede motivar una menor disciplina de mercado. La gente no abandonaría tanto como en otros mercados donde el costo de salirse es nulo o casi cero.
Concluyamos entonces diciendo que cerrar la puerta por cinco años no resuelve el problema. La acreditación es una opción que tampoco resuelve los problemas porque la señal es imperfecta. Las señales de mercado deben ser muy claras si queremos que tengan un impacto. ¿Usted matricularía a su hijo en una universidad que muestra que su inversión no hace sentido por el bajo sueldo que quizás reciba? ¿Lo haría si le informan que sólo un diez por ciento de los egresados trabaja en lo que estudió?
Prefiero apostar por la potencia de una señal de mercado que por un procedimiento burocrático como la acreditación. Ambas son soluciones muy superiores a la actual propuesta del Congreso que cree que cerrando la puerta a más universidades se mejora las que hoy no funcionan.

martes, 14 de febrero de 2012

Un cliente para nuestras universidades

El sábado pasado publicamos un editorial sobre cómo las instituciones públicas que prestan servicios de salud y educación suelen esforzarse poco en su cometido, aprovechando que las personas sin recursos que dependen de ellas no tienen más opciones que tomar lo que les dan, sea de buena, mala o pésima (como es tantas veces el caso) calidad. Qué tan grave será esto que no tuvimos que dejar pasar 24 horas para saber de un escándalo más relacionado con el tema. Conforme publicó ayer Día_1, las universidades públicas de las nueve regiones más beneficiadas por el canon gastaron en el período 2005-2010 un promedio de 20% de los inauditos S/.1.000 millones que recibieron por esta contribución. Esto, claro, pese a que en materia de investigación científica y tecnológica (que es a donde la ley busca, con razón, que vaya el dinero) tienen todo por hacer.

El problema de las universidades regionales es el del Estado en general. Esas universidades saben que la mayoría de quienes estudian en ellas no tiene más remedio que tomar lo que ellas quieran darle y que su presupuesto seguirá fluyendo en su beneficio hacia ellas sin verse afectado por la calidad del servicio que dan. ¿Por qué alguien tendría que sudar cuando esta situación no le significaría ninguna diferencia? Y cuidado que la productividad exige invariablemente esforzarse, sin que tener fondos garantice nada. Esto lo sabe bien cualquier exitoso capitán de empresa y lo demuestran en la cancha estas universidades tan millonarias como fracasadas.

La solución pasa por lo que propusimos el sábado. El dinero que gasta el Estado en dar educación a los peruanos que no pueden pagarla por sí mismos debería entregar, por medio de cupones canjeables con el fisco por dinero público, a los propios ciudadanos que muestren los méritos académicos suficientes. Lo importante es que sean ellos quienes elijan las instituciones donde quieren gastar, sean públicas o privadas. Tenemos que empoderar al ciudadano que necesita usar los servicios del Estado para que pueda elegir y, consiguientemente, exigir. Esto es, para que pueda hacer lo mismo que hacen constantemente en el mercado quienes sí tienen recursos: irse con su dinero (en este caso, con el dinero que gasta el Estado en educar a una persona) donde la competencia. Si quienes trabajan en estas universidades supieran que en la satisfacción de su consumidor se juega la continuidad de sus puestos y salarios, otra sería su actitud y otra la historia.

No solo mejoraría, por otro lado, la preparación y el bienestar de los universitarios peruanos con un cambio así. En los países con buenas universidades, estas aportan permanentemente con descubrimientos e inventos al incremento de la productividad de su economía.

El Perú necesita buenas universidades estatales y, para poder llegar a esta meta, las que tenemos requieren de algo que hasta ahora no conocen y que los peruanos sin recursos también tienen derecho a ser: clientes.

Editorial de hoy de El Comercio

lunes, 30 de enero de 2012

Por una universidad coherente

Por Zenón Depaz Toledo

Dieciséis nuevas universidades fueron creadas, sin sustento técnico, por el gobierno aprista. Doce de ellas tomando, inconsultamente, sedes ya existentes de universidades o de institutos tecnológicos públicos. Ese fenómeno, alentado por congresistas y caciques regionales en busca de votos, ha dejado una fuente de conflictos sociales (en Huancavelica produjo ya tres muertos). Tal vez intuyendo ello, el 7 de noviembre pasado el Ejecutivo declaró una moratoria en la creación de nuevas universidades.

No obstante, esa moratoria solo detiene momentáneamente la ola, mas no su presión creciente, alimentada por la propia “clase política”, incluyendo parlamentarios oficialistas (lo cual corrobora que el actual gobierno carece de definiciones programáticas y políticas de Estado al respecto). Seis nuevas universidades públicas han sido propuestas en el Congreso durante el último semestre: Pedro Spadaro promueve crear una en Ventanilla. Lo mismo propuso, para Puente Piedra, Rennán Espinoza (quien, irónicamente, preside la Comisión de Educación). Yonhy Lescano plantea crear la Universidad Nacional Aymara (sic). Y los congresistas nacionalistas logran aquí plena mayoría: Ana Jara (ahora ministra de la Mujer, sin que se sepa por qué), Rubén Coa y José Urquizo, promueven activamente la creación de universidades nacionales en Chincha, el Vilcanota y el VRAE (¿!), respectivamente.

En junio del 2010 el Tribunal Constitucional declaró inconstitucional al CONAFU (órgano encargado de autorizar nuevas universidades); no obstante, en una de sus últimas medidas, el 27 de julio del año pasado, el anterior Congreso restituyó por un año, mediante Ley N° 29780, las competencias de ese organismo, precisamente para aprobar los proyectos institucionales de todas las universidades que, demagógicamente, dejó creadas.

En cuanto a la apertura de universidades privadas, la pachanga ha sido mayor, y muchos congresistas, exministros y hasta expresidentes han participado de ella, haciendo valer sus intereses privados y agravando con ello el desconcierto (la anomia) que muestra hoy el panorama universitario en el país.

En esas condiciones no hay posibilidad de pensar seriamente en el desarrollo nacional, y la propuesta (¿ya olvidada?) de crear un ministerio para la ciencia y la tecnología, por fuera de las universidades y dejándolas tal como están, es una broma cruel. Contrariamente a lo dicho por el ministro Valdés, en este ámbito el país requiere profundos y audaces experimentos, fundados en un conocimiento cabal de la situación de la Educación Superior y los retos que enfrenta, tomando en cuenta la posición del país en la escena contemporánea.

Debo estos apuntes a la lectura de un interesante boletín virtual (universidadcoherente.org), promovido por investigadores jóvenes, signo de que la renovación es posible en este importante espacio de la agenda política.

Fuente: La Primera

jueves, 10 de noviembre de 2011

La historia de la Sopa Huachana

Hablar de Huacho es misticismo, aventura y buen sabor. Podemos revivir como festival, entonces, la preparación de nuestros potajes campiñeros: La sopa huachana se estrena en estas líneas.
Riquísima sopa típica preparada conjugando tres diferentes carnes: pavo, chancho y gallina. Acompañada de condimentos, pan aceituna y frutas, servida como plato de bandera en los aniversarios.
La primera sopa en el mundo nace con el dominio del fuego. Nuestra tradición colectiva nace en Hualmay -segunda mitad del Siglo XIX-, cuando los especialistas (panaderos, avicultores, ceroneros, etc.) logran el dominio del sabor.
Hualmay como campiña tuvo su riqueza en la crianza de aves. Aquí crecieron nuestros abuelos, con la fertilidad de sus tierras, la hospitalidad propia de todo campiñero y la cooperación para agazajos. Se podían ver también a los vendedores de pan, al romper el alba, con su paño blanco en la cabeza y su canasta encima de los burros, fieles compañeros aunque bastante holgazanes a la buena.
Empezaron haciendo su sopa de pan, con los restos de las frituras desmenuzadas, no desperdiciando para nada las migas. Buena receta para no gastar mucho en sus cuatro comidas diarias. Hallaron así la fusión para enriquecer el paladar.
Las señoras especialistas preparaban la Sopa Huachana, por supuesto a leña. Primero haciendo caldo en los peroles de pichones, dos o tres gallinas viejas o igual número de pavas viudas, es decir de esas que ya habían tenido dos o tres crías y el macho había sido vendido en el mercado, más un costalillo y medio de pan frío cortado en pedazos.
Separadamente preparaban el “ahogado” que consistía en lo siguiente: Del caldo preparaban las presas, luego hacían el aderezo donde entraba un conjunto de tomate sin cáscara, cebolla de cabeza, menudencia de las aves, comino, pimienta negra entera, orégano, ajo molido, achiote molido, pedazos de plátanos de isla (aclimatados en Humaya), pequeñas tajaditas de manzana y pasas Italia. De este compuesto una parte regular separaban para la flor o sea lo que se ponía encima de cada plato al momento de servirlo, la otra servía de base para la preparación de la sopa. Todo esto tenía que ser como manteca de chancho y en olla de barro.
Una vez que ponían la base en el fondo, con un trozo de manteca a fuego lento sólo con panca de maíz, agregaban una regular porción de pan que mojaban en el caldo de las aves. Y así iban, de porción en porción, poniendo el pan y siguiendo el mismo procedimiento hasta que la olla quedaba casi llena. Un mantelito blanco era destinado para soportar la tapa y todo seguía a fuego lento, con la paja de maíz. Así, antes de la hora, se sentía un olor exquisito: La sopa huachana estaba en su punto para servirse.
El secreto del sabor: agua huachana de acequia.
La sopa huachana fue y debe ser el símbolo de la amistad, de la cooperación. No está lejos de la realidad que antaño la amistad se basaba principalmente en la preparación de este potaje, consolidándose en relaciones afectivas: El dueño de la casa realizaba una fiesta y los invitados llegaban con una puntualidad no conocida en estos días, con sus productos que acompañarían al agasajo. En la ciudad y en la campiña el sentimiento era uno y las diferencias socioeconómicas se diluían como toda tradición. Las comadres cocinaban, dentro del círculo del agasajado (agasajados todos en general), participando tanto de su preparación y degustación.
“El cocinero creador, con lo que encuentra en la cocina prepara un delicioso potaje”, refiere don Alberto Bisso sobre la gastronomía huachana, de las que hicieron gala los cocineros don Manuel Portugués, don Pedro Requena y doña Juana Mantilla. Asimismo fueron inspiración en las obras de José Santos Chocano y Ricardo Palma (aunque no llegaron a conocerse), así como el platillo favorito de los hijos del finado presidente Augusto B. Leguía y Fernando Belaúnde Terry disfrutaron de este potaje. Fue motivo de inspiración además a Daniel Alomía Robles al componer una de las más hermosas melodías nativas del mundo “El Cóndor Pasa”. Con justa razón es distinguida como “Bocato di Cardinali”.
Los huachanos netos mutilaron sus corrales por dedicarse a otras actividades o recortar sus propiedades para obras. Con el auge de la pesca -donde se decía para explicar la abundancia de la época de los 60′ y 70′ que un futbolista fumaba con billetes de cien dólares-, se afincaron gente del Norte del país, con costumbres y gastronomía propia, por ejemplo el Chambar que si bien tiene similitud con nuestra deliciosa sopa, no la iguala en tradición, ingredientes, ni nada.
Los grandes maestros nos dejaron también Ceviche de Pato, la Pachamanca de Chancho, el Seco de Cabrito, la Salchicha Huachana, el Pepián de carne de res, los tamalitos, etc. La exquisitez de nuestra gastronomía espera servida ahora en los Restaurantes de la campiña de Santa María.
Que lo diga Arturo El Zambo Cavero: “El chupín de pejesapo que derrite hasta el más guapo y para matar la jarana la rica sopa huachana”.

Fuente: http://blogs.que.es/9281/2005/09/14/de-sopa-sopa-se-hizo-huacho/

miércoles, 7 de septiembre de 2011

¿Nos falta una Camila Vallejo?

Por Manuel Burga

Los jóvenes estudiantes chilenos, de las universidades públicas fundamentalmente, movilizados desde hace tres meses, con Camila Vallejo a la cabeza, han puesto en verdaderos apuros al gobierno de Sebastián Piñera. Una simpática estudiante de geografía, de 23 años, que prepara su licenciatura en la U. de Chile, como presidenta de la FECH, Federación de Estudiantes de Chile, ha asumido un sorprendente liderazgo estudiantil. Aún no sabemos cuál será el desenlace de estas protestas que el martes 9 pasado pusieron a 150 mil personas en las calles de Santiago. Pero ¿por qué nos debería preocupar la falta de una Camila Vallejo en nuestro país?
Los universitarios peruanos, docentes y estudiantes, sobre todo de las públicas, ni siquiera pueden imaginar la naturaleza de la educación superior universitaria chilena, cuyas reglas fueron establecidas por una ley de 1981, en el apogeo de Pinochet. Esa ley puso fin, en un contexto dictatorial, al tradicional modelo de la reforma de Córdoba: liquidó la gratuidad y el cogobierno estudiantil, al mismo tiempo. Desde entonces los estudiantes pagan aranceles, matrículas y pensiones, tan altas como las que se pagan en las universidades privadas.
La ausencia de representación estudiantil en los órganos de gobierno, no impide que los estudiantes tengan sus propios gremios, independientes, dinámicos, legítimos, alejados de las componendas para elegir autoridades, ya que los rectores, vicerrectores y decanos se eligen a través del voto universal de los docentes, principales y asociados, con mayor dedicación. Estas medidas neoliberales fueron compensadas con el Crédito Solidario Universitario que se otorga a miles de estudiantes de las 23 o más universidades que ocupan los mejores puestos en el examen nacional de admisión conducido por la U. de Chile. El año 2006 el fondo rotatorio para estos créditos llegaba a los 120 millones de dólares, mientras que en el INABEC de entonces no teníamos ni tres millones para ayudas semejantes.
Estos préstamos, que antes se devolvían directamente al Estado, ahora, por el incremento de la morosidad y por la lógica devastadora de una economía liberal de mercado, se reciben y devuelven en la banca privada. Préstamos que se deben devolver dos años después de haber terminado los estudios y cuando un trabajo adecuado les permita devolver el préstamo. Pero además, en octubre del 2008, se creó el Sistema Bicentenario de Becas Chile para hacer la maestría y el doctorado en el extranjero. Se iniciaron con 1000 y se incrementaron anualmente en 500 becas más para cada nivel. Cada una está muy bien dotada para permitir que los estudiantes viajen acompañados de sus familias y con programas de reinserción para el regreso.
El modelo universitario chileno es mucho más complejo y eficiente, ya que les ha permitido tener un sistema de calidad que ha llevado a la U. de Chile a ocupar un lugar entre las 500 mejores del mundo. El movimiento estudiantil, según Camila Vallejo, pide un cambio estructural a través de un cambio en la Constitución. Apuntan al corazón mismo del neoliberalismo chileno de los años 80. Critican la mercantilización de la educación superior y piden una educación pública amplia y de calidad.
Los jóvenes chilenos quieren gratuidad, cogobierno y más calidad, sin conocer que los dos primeros, en nuestro caso, han arruinado a nuestra universidad pública. Si no es así, ¿cómo explicar que los estudiantes de la Federico Villarreal sean simples observadores de las luchas docentes en una universidad intervenida y que los operadores políticos de San Marcos hayan liquidado a los auténticos dirigentes estudiantiles? Lógicamente no tenemos a una Camila Vallejo, una voz de alerta, legítima, que nos podría evitar el paso de la pasividad a la agitación violenta en un sistema organizado por la anacrónica ley de 1983, que el Congreso anterior fue incapaz de reemplazar.

Fuente: www.larepública.pe

martes, 6 de septiembre de 2011

Mentes brillantes, pero desperdiciadas

Por Andrés Oppenheimer

Andrew Almazán, el joven mexicano de 16 años que acaba de recibir su diploma en psicología y que planea terminar la carrera de medicina a los 18 años, me dijo algo en una entrevista días atrás que yo no sabía: millones de adolescentes excepcionalmente talentosos de Latinoamérica están siendo expulsados de las escuela públicas por falta de programas para estudiantes superdotados.
En una entrevista desde Ciudad de México, Almazán me dijo que cuando estaba en la escuela primaria se aburría en el aula, y tuvo problemas con los maestros por cuestionar lo que éstos decían en clase.
Sus maestros lo consideraban un chico problemático, y le diagnosticaron el síndrome de déficit de atención, pese al hecho de que tenía un coeficiente intelectual de 163, más alto que el de Albert Einstein. En general, la Organización Mundial de la Salud y la mayoría de los psicólogos consideran que cualquiera que tenga un coeficiente mayor de 130 puntos es superdotado.
“A veces me mandaban a la dirección, porque decían que me insubordinaba a la autoridad de los maestros”, me dijo Almazán.
Cuando Almazán tenía 9 años, su padre —un médico cirujano— lo sacó del sistema escolar, y le proporcionó educación en su casa. El joven terminó la escuela secundaria a los 12 años, y empezó a estudiar psicología y medicina simultáneamente a esa edad.
Ahora está completando sus estudios de medicina, y paralelamente está realizando una investigación científica para una cura de la diabetes. Este mes tiene planeado presentar su trabajo de investigación en el Congreso Nacional de Ciencias Fisiológicas de México.
Citando las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, Almazán me dijo que alrededor de un 2.3 por ciento de la población de todos los países es superdotada, lo que significa que tan sólo en México hay unos 800,000 niños con algún tipo de sobrecapacidad intelectual.
“Pero aquí, en México, se pierde alrededor del 95 por ciento de ellos, porque no se los identifica a tiempo”, me dijo Almazán. “Estamos perdiendo esa capacidad intelectual, por una tendencia a la nivelación (hacia abajo) al promedio”.
Aparentemente, eso no ocurre tan sólo en México, sino en la mayoría de los países latinoamericanos.
En Argentina, donde otro joven excepcionalmente inteligente —Kouichi Cruz, de 14 anos, que está cursando tres títulos universitarios en la Universidad de Córdoba — ocupó los titulares hace pocas semanas, las escuelas públicas no ofrecen ningún trato especial a los estudiantes superdotados, según me dijo la directora de una fundación privada para los jóvenes superdotados.
“Al contrario, los expulsan psicológicamente, los golpean”, me dijo María del Carmen Maggio, presidenta de la Fundación Para la Evolución del Talento y la Creatividad de Argentina. “Tenemos el caso de un chico de 8 años que fue abofeteado por su maestra, tan fuerte que lo tiro al suelo”.
Los maestros no quieren tener que estudiar más para atender a los estudiantes dotados, y las autoridades no quieren aparecer dedicándoles más tiempo y atención a los de mayor talento, agregó.
Al igual que la fundación de Maggio, que tiene alrededor de 30 estudiantes, hay varias instituciones privadas que dan atención especial a los superdotados en varios países de Latinoamérica, tales como las Escuelas Fontán en Colombia, y otras patrocinadas por la Fundación Edúcate en Ecuador, pero pocos sistemas escolares de la región tienen regulaciones especiales para la atención de los estudiantes superdotados, según dicen los expertos.
Eugenio Severin, un experto en educación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Washington, D.C., dice que contrariamente a lo que ocurre en Estados Unidos, Europa y varios países de Asia, donde las escuelas públicas proporcionan clases especiales para los estudiantes superdotados, “en los sistemas educativos latinoamericanos no hay experiencias sistemáticas de apoyo diferencial a los estudiantes talentosos”.

Mi opinión: Mientras China, India y otros países en rápido crecimiento han creado una meritocracia educativa, que recompensa a las mentes más brillantes, casi todos los países latinoamericanos tienen programas especiales para los niños con desventajas, pero no para los superdotados. En su elogiable afán por expandir la educación a los menos privilegiados y a los discapacitados, muchos países han caído en el extremo opuesto: desalientan los cuadros de honor o cualquier otro medio de identificar y darle atención especial a sus mentes más brillantes.
Al final de mi entrevista con Andrew Almazán, no pude evitar pensar qué hubiera sido de éste joven si su padre no hubiera sido un médico con los conocimientos y medios económicos para poder ofrecerle una educación en su casa. Probablemente Andrew hubiera sido uno de los tantos talentos excepcionales a los que se les diagnostica el Síndrome de Déficit de Atención, son expulsados de sus escuelas, y se convierten en uno más de los millones de talentos desperdiciados de la región.

Fuente: http://www.elnuevoherald.com/

jueves, 30 de junio de 2011

Un conflicto que sigue

Por Nicolás Lynch

Los tres muertos a causa del conflicto producido por la creación, a cargo del Congreso de la República, de la Universidad Nacional de Tayacaja no son sino la punta de un iceberg que promete darnos más y mayores dolores de cabeza. Hace años que alertamos desde esta columna sobre la necesidad de darle soluciones de fondo a la grave crisis por la que atraviesa la universidad peruana. Sin embargo, como en pocos temas, parece que estuviera instalada la necesidad en determinados grupos de interés de tomar el rábano por las hojas. Una de las manifestaciones de esta distorsión es la creación de nuevas universidades.

El problema de la educación universitaria en el Perú es de calidad de la oferta y no, como quieren hacernos creer, de falta de universidades. Hay, aunque a estas alturas nadie sepa con exactitud cuántas, alrededor de 130 universidades entre nacionales y particulares. Solo nacionales se han creado catorce en el último año y medio, y hay 19 proyectos más en cola, con el agravante de que para estas creaciones se pretende arrebatar su patrimonio a las universidades de San Marcos, Cusco, Piura, Trujillo, Huacho, Huaraz, el Callao y últimamente Huancavelica. Todo esto sin contar las aproximadamente 70 universidades privadas con fines de lucro creadas en los últimos quince años y las decenas de proyectos de nuevas universidades particulares que existen en el Conafu.

La educación universitaria, sin embargo, se caracteriza, salvo honrosas excepciones tanto públicas como privadas, por ser de mala calidad. Hace siete años vino un grupo de la Unesco y señaló que de acuerdo con los estándares de esa organización solo existían en el Perú cinco universidades, tres públicas y dos privadas. ¿De cuántas hablarían hoy día? El caso es que no existe casi investigación y se enseñan carreras con docentes improvisados que en la mayor parte de los casos tienen poco que ver con las necesidades tanto del mercado como del desarrollo nacional. La Asamblea Nacional de Rectores hace años que pide que se pare esta tendencia y se invierta mucho más en las universidades existentes, pero nadie le hace caso.

La solución de fondo es integral. Hace dos años duerme un sueño injusto un proyecto de ley universitaria, discutido en todo el país durante casi una década, que apunta a los temas de la calidad, la pertinencia y la investigación. Es hora de que el gobierno por estrenarse lo ponga sobre la mesa y con su aprobación dé inicio a un nuevo momento para la universidad peruana. Los jóvenes y el Perú se lo merecen.

martes, 28 de junio de 2011

Para una universidad moderna

Por Jorge Mori (*)

Los lamentables hechos ocurridos en Huancavelica han puesto en agenda nuevamente las deficiencias de nuestro actual sistema universitario público para afrontar las demandas de la población a acceder a una educación superior de calidad y que contribuya al desarrollo del país.

El contexto que vivimos ya no está marcado por la carencia económica, sino por el cómo hacer más y mejor con el dinero que ya tenemos. Del 2000 al 2011 las universidades públicas han aumentado su presupuesto total disponible en 160%, incremento que tiene como origen principal el canon minero. Sin embargo, solo en el 2010 las universidades públicas dejaron de gastar S/. 690 millones del dinero que tenían.

Esta nueva crisis obliga a analizar qué se está haciendo y qué otras medidas concretas se pueden plantear de manera conjunta desde diversos sectores sociales para mejorar la competitividad de nuestras universidades públicas. Partimos de una premisa: no todo lo que se hace desde el Estado está mal. Si bien es válida la crítica a congresistas o políticos que crean universidades públicas sin ningún sustento técnico, también debemos identificar y reconocer a funcionarios claves que no solo se preocupan por la correcta gestión de las universidades sino que trabajan arduamente desde diferentes entidades públicas para implementar políticas en beneficio de ellas.

En esa línea, proponemos seis medidas concretas y urgentes para gestionar los actuales conflictos que amenazan hoy a la universidad pública, sin perder la perspectiva de nuestro futuro. Dichas medidas, en algunos casos, están alineadas con el trabajo previo de diversos actores del aparato estatal: 1) Suspender la aprobación de proyectos de ley en el Congreso para la creación de nuevas universidades públicas. Hasta la fecha, existen 12 proyectos de ley presentados por diversas bancadas sin ningún sustento técnico y que pretenden expropiar instalaciones y recursos a otras universidades en funcionamiento. 2) Fortalecer el sistema de evaluación y acreditación de la calidad universitaria. El Consejo Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad de la Educación Superior Universitaria (Coneau) ha diseñado un sistema de aseguramiento de la calidad con modelos de acreditación universitaria de acuerdo a los más altos estándares internacionales. Lo que falta ahora son recursos para su implementación. Existe un interés del BM para financiar este esfuerzo, pero no ha habido el debido compromiso del actual gobierno para darle realidad al sistema.

3) Implementar el concurso público y criterios meritocráticos para la elección de las autoridades universitarias. Muchos de los conflictos generados se deben a la desconfianza de la población estudiantil hacia sus autoridades. Hoy, un rector sólo necesita cumplir con requisitos formales (como años de docencia) para postular al cargo, dejando de lado criterios meritocráticos elementales (como logros en su trayectoria académica y profesional). 4) Implementar la metodología de presupuesto por resultados. El Ministerio de Economía y Finanzas, la Asamblea Nacional de Rectores y ocho universidades públicas han diseñado un programa que permitirá a las universidades generar indicadores de gestión al momento de formular sus presupuestos anuales a partir del 2012. Se debe hacer seguimiento a este importante esfuerzo que permitirá volver más eficiente el gasto público universitario.

5) Implementar el TUPA estándar para agilizar los trámites burocráticos. La Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) ha diseñado un Texto Único de Procedimientos Administrativos (TUPA) estándar para las universidades públicas. Su implementación hará más eficiente la gestión y agilizará los trámites excesivos que muchas veces agobian a los estudiantes y hacen menos competitivas a las universidades. 6) Implementar el Portal de Transparencia Estándar. Este portal ha sido diseñado por la PCM y la Oficina Nacional de Gobierno Electrónico e Informática (ONGEI) para disminuir muchos de los conflictos que se generan en las entidades públicas por la falta de transparencia de las autoridades y puede abrir canales de comunicación y confianza entre los actores de la comunidad universitaria.

Como vemos, esta no es una lista cerrada. Son solo los seis primeros pasos que nos van a permitir no solo gestionar los conflictos sociales actuales, sino también enrumbar nuestros esfuerzos para alcanzar una universidad pública moderna acorde a los desafíos que nos plantea el siglo XXI.

(*) Presidente de ONG Universidad Coherente.

viernes, 17 de junio de 2011

La UNJFSC y su deuda con Sánchez Carrión

Por Engels Ortiz Samanamud

El pasado 2 de junio se recordó el 186º aniversario de la muerte del Prócer de la Independencia Peruana José Faustino Sánchez Carrión, por ello en Trujillo se realizaron diversas actividades conmemorativas como la creación de la Cátedra Sánchez Carrión para revalorar en su real dimensión la figura del Padre de la República y creador de la Universidad Nacional de Trujillo junto con el Libertador Simón Bolívar en 1824, así lo dio a conocer el rector de la citada universidad. Asimismo la Municipalidad Provincial de Trujillo anunció que se construirá un óvalo con un busto de Sánchez Carrión para perennizar su legado.
En la década del sesenta mediante decreto ley se dio la creación de la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión. Ha transcurrido más de medio siglo de la fundación de dicha universidad en Huacho, que al igual que otras universidades tuvieron a bien denominarlas con el nombre de ilustres peruanos como Jorge Basadre en Tacna, Federico Villarreal en Lima, Antúnez de Mayolo en Huaraz, entre otros, como un reconocimiento a sus contribuciones con el Perú.
Sin embargo, en el caso de la UNJFSC, que atraviesa por una situación crítica por la indiferencia y mal accionar de diversas autoridades y dirigencias que han pasado en las últimas décadas, al punto de escuchar a egresados y alumnos faustinianos a veces renegar de su universidad y es que la realidad pareciera darles toda la razón.
Y en esta maledicencia está el nombre de Don José Faustino Sánchez Carrión, quién fundó una Universidad en Trujillo, creó la Corte Suprema, y fue el primer descentralista de América Latina que defendiera ideales de libertad y democracia. Por eso, la UNJFSC, tiene una deuda pendiente con el Solitario de Sayán, deuda que pasa por recobrar su prestigio como una institución superior de calidad.

domingo, 12 de junio de 2011

Todos podemos ganar

Por Manuel Burga Díaz
Exrector de San Marcos

El comportamiento electoral de los peruanos ha sido ejemplar. Hice una cola muy corta en un colegio de Magdalena y los votantes ingresaban y salían con notable rapidez. La cédula de votación estaba bien hecha, lo que facilitó el escrutinio en las mesas y luego el trabajo de la ONPE, que actuó con responsabilidad y eficiencia. Todo esto ha sido una ejemplar conducta democrática y nos deja una grata sensación de nuestras instituciones públicas. Por eso pienso que todos podemos ganar con este proceso electoral.

Aunque no todo ha sido limpio y transparente. Seguramente no tenemos la misma sensación de las encuestas y las encuestadoras, que esta vez, al igual que otras, pero ahora sin el menor recato, han intentado manipular al electorado nacional. No todas deben ser cuestionadas, porque algunas han actuado con corrección y limpieza, pero otras –aparentemente muy prestigiadas– han tenido que corregir apresuradamente sus cifras de fines de mayo y aun hacer circular por las redes resultados del mismo 4 de junio, para presentarse, con las encuestas a boca de urna, de nuevo como instituciones respetables y confiables.

Algunos prestigiosos medios de comunicación, como ya es bien sabido, recurrieron al despido de personal, al periodismo amarillo, la exageración de la noticia y al intento de abierta manipulación de las conciencias, tanto que uno de ellos perdió a su colaborador estrella y se enfrenta ahora a un futuro impredecible. El escándalo fue tan abrumador que seguramente muchos, como yo, dejamos de leer este tipo de prensa y de sintonizar al sicariato televisivo. Sorprende verdaderamente que esta guerra mediática produjera efectos contrarios a los buscados.

Estas elecciones también nos han demostrado que los grandes cambios son muy fáciles de detener a través de las urnas. Allí sí triunfó el miedo, miedo al cambio, muy propio de este siglo, y por eso me parece democrático y legítimo hacer lo que hizo Gana Perú, reelaborar sus propuestas. Ir a lo más verosímil, razonable y consensual. Que un movimiento progresista, preocupado por las políticas sociales, por la suerte de los más pobres, sus identidades culturales, la revolución educativa, la lucha contra la corrupción y el desarrollo de un modelo económico más inclusivo, más ambientalista, haya ganado, es verdaderamente lo mejor que le ha podido ocurrir a nuestro país en este momento de su historia.

Es evidente que el fujimorismo y la corrupción fujimontesinista han sido derrotados. También hemos constatado, sin temor a equivocarnos, que el llamado “fujimorismo duro” no pasa del 22% del electorado nacional. Porcentaje que es verdaderamente alto, sorprendente, y que debería preocuparnos a todos, más aún ese extraño maridaje de este 22% con un 26% que sintió temor ante la gran transformación y que antes no habrían dudado en aferrarse a Castañeda, PPK o Toledo. Tengo la sensación de que el electorado ya ajustó cuentas con el fujimorismo y me parece que de manera definitiva.

¿Quiénes han hecho posible esta victoria? No creo tanto en el arrastre de personalidades como MVLL, Toledo o los convocados por Humala; más bien me parece que se trata de movimientos sociales muy conscientes y definidos. Primero, los que dijeron nunca más al fujimontesinismo. Segundo, amplios sectores de clase media que se sumaron al No, sin miedo alguno y apostaron por el cambio. Tercero, los maestros, universitarios, esa numerosa población de estudiantes y docentes, que tienen que ver con la universidad, con la reflexión, la memoria y el futuro. El aprismo y el fujimorismo cerraron las puertas a este tercer grupo a través del abandono de la universidad pública y la mercantilización de la educación superior en las universidades negocio. Pero ahora, es mi convicción, todos los peruanos podemos ganar.

LA REPUBLICA, Jueves, 09/06/2011

miércoles, 8 de junio de 2011

El Clarin de Argentina critica a tres encuestadoras peruanas

Al igual que en las elecciones presidenciales de 2006, las encuestas han estado en el centro de las críticas, por sus resultados poco confiables y, en muchos casos, sospechadas de manipular los números en favor de un candidato, en este caso de la aspirante de Fuerza 2011, Keiko Fujimori.

En Perú, los sondeos no pueden ser difundidos por los medios de comunicación en la semana previa a los comicios, pero circulan por las redes sociales, de boca en boca y sirven para crear la “sensación” de que un candidato se impone sobre el otro. Empresas al fin, llegado el momento de la verdad, deben “acomodar” sus números para no quedar fuera de foco en relación a los resultados y, claro, no perder futuros negocios.

Eso es lo que ha pasado con al menos tres encuestadoras de este país, en esta última semana. El domingo pasado, el diario El Comercio publicó su último sondeo realizado por la empresa Apoyo, en el cual Keiko superaba a Ollanta Humala por un punto: es decir, dentro del margen de error del 2 por ciento. Pero el jueves, en un encuentro con la prensa internacional, la misma empresa confirmó que una nueva encuesta le estaba dando poco más de dos puntos de diferencia a favor, también, de la hija del ex presidente Alberto Fujimori. Esa encuesta fue contratada por 14 empresas peruanas y extranjeras.

Pero curiosamente, el sábado, la misma compañía le entregó a sus clientes –y de allí circuló a toda la prensa y a las redes sociales– con un resultado diametralmente opuesto : Ollanta Humala tenía el 52% y Keiko Fujimori el 48. ¿Qué pasó en Perú en sólo dos días para que una tendencia se revierta y haya una diferencia de seis puntos respecto del sondeo anterior? Sencillamente, nada.

Los mismo vale para las empresas Datum y CPI, que en apenas dos días revirtieron sus resultados y colocaron al líder nacionalista por encima de la aspirante de Fuerza 2011.

Fuente: clarin.com

martes, 7 de junio de 2011

Las Elecciones y los temas Relevantes para Educar

Por León Trahtemberg

Los procesos electorales suelen ser analizados por diversidad de analistas y periodistas en sus dimensiones netamente electorales, o en lo que los candidatos presidenciales pudieran hacer o no en los próximos 5 años.

Sin embargo, hay otros factores que los educadores podríamos aprovechar para entender cómo es que se construye educación cívica a partir de situaciones nacionales complejas como lo pueden ser las elecciones presidenciales, regionales, la importación de transgénicos, el uso de píldoras anticonceptivas, la venta de material pirateado, pobreza, inseguridad, corrupción, etc.

En primer lugar es notable que todos los candidatos presidenciales y los dos finalistas hayan incorporado el tema de educación, ciencia y tecnología en sus promesas u y planes de gobierno. Es difícil entender exactamente a qué se refieren y cómo rendirán cuenta por ello una vez que se obtenga un ganador, pero al menos la colocación del tema en la agenda de prioridades ya es una buena noticia.

La situación de casi empate electoral obligó a cada comando y candidato presidencial a afilar sus propuestas, prestar atención a los comentarios del contrincante, analistas, psicoanalistas, encuestadores, columnistas y editorialistas de ambos lados, incluyendo figuras de talla internacional. En suma, obligó a los candidatos a afinar sus propuestas, gestos, estilo comunicacional; es decir, aprender más y de los demás.

Desde mi postura de educador quedé preguntándome ¿cuánto hubieran aprendido nuestros alumnos si es que el currículo escolar por ejemplo de Ciencias Sociales y Educación Ciudadana hubiesen armado un currículo escolar escogiendo los mismos temas de la realidad peruana que han dado lugar a los debates electorales. Por ejemplo seguridad, pobreza, corrupción, infraestructura, crecimiento económico, estado de derecho, institucionalidad, derechos humanos, etc. Es decir, pocos temas por año, en cada grado otros, en forma de proyectos que se estudian a fondo, buscando estadísticas, datos, opiniones, informes científicos, propuestas de los candidatos regionales, municipales y presidenciales, preparando interdisciplinariamente cada tema para finalmente tomar una posición y presentarla a los demás.

No solamente tendríamos estudiantes más informados y autónomos, sino que estaríamos formando a los futuros ciudadanos con un conocimiento de su realidad y un compromiso que vendrían construidos desde muy atrás, junto con su vocación por hacer algo al respecto en asuntos cruciales para el futuro.

Qué pasaría si ante cada propuesta de Ollanta Humala los ciudadanos con base económica suficiente evaluaran espontáneamente, ¿es viable económicamente? Qué pasaría si ante la presencia del equipo de campaña y allegados de Keiko Fujimori los ciudadanos debidamente formados en temas psicológicos e históricos se preguntaran espontáneamente ¿es posible que un hijo o hija se diferencie sustancialmente de la ideología y posturas actitudinales de su padre? ¿Cómo se expresaría esa diferenciación?

Y si finalmente ninguna de las posiciones expuestas resulta lo suficientemente convincente como para identificarse con ella, ¿qué hacer? ¿Tiene similitud con el caso de resolver dilemas con riesgos como operarse o no un tumor canceroso, invertir o no en comprar una casa a plazos, decidir casarse o no con su pareja?
Si nuestras autoridades educacionales entendieran que así los alumnos aprenderían más que con los enfoques memorísticos escolares habituales orientados al enciclopedismo y al pasado, quizá tendríamos una población mejor formada y educada.

Creo que ya es hora que se entienda que el estudio interdisciplinario pero a profundidad de unos pocos temas le produciría a los alumnos mucho más sentido de realidad, además del disfrute por el aprendizaje, que el estudio secuencial, memorístico, enciclopédico, cronológico, compartamentalizado por disciplinas de los temas pre establecidos por el ministerio, tal como se hace hoy en día.
Y así como yo como columnista no me atrevería a decirle a mis lectores cómo votar, lo mismo debiera ocurrir con los profesores en estos proyectos, que en lugar de decirle cuál es la situación perfecta por la que todos “deben optar”, ofrecerles más bien que suelen haber abanicos de alternativas que debemos procurar entender para solo luego tomar una posición propia, que puede ser muy válida, aunque sea diferente a la de muchos otros compañeros del salón que llegaron a conclusiones diferentes.

Fuente: http://www.trahtemberg.com

jueves, 28 de abril de 2011

La inviabilidad de la UNJFSC

Por Engels Ortiz Samanamud

Un reciente informe elaborado por la organización “Universidad Coherente” -institución que apuesta por el desarrollo de la universidad pública en el Perú- ha evidenciado una problemática presupuestal de algunas de nuestras universidades públicas.
Así tenemos, que la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión (UNJFSC), cuenta para el 2011 con un presupuesto de 56 millones y medio, mientras que la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) posee para el 2011 un presupuesto mayor a los 226 millones.
La comparación presupuestal de ambas universidades públicas es pertinente, en tanto, ambas cuentan con una población estudiantil similar y una oferta de especialidades semejante.
Sin embargo, habría que mencionar que el 50% del presupuesto de la UNI, se lo genera por recursos directamente recaudados, o sea, que no se los brinda el Estado, sino, que la UNI se los genera a través de sus unidades de producción y/o empresas.

A continuación pueden apreciar los cuadros presupuestables de ambas universidades


UNJFSC
Población Estudiantil (2010)
12441
Presupuesto asignado (2011)
S/. 56.689.403,00
Presupuesto anual por estudiante aprox.
S/. 4.556,66

UNI
Población Estudiantil (2010)
11034
Presupuesto asignado (2011)
S/. 226.144.986,00
Presupuesto anual por estudiante aprox.
S/. 20.495,29

Bajo este escenario presupuestal, sí aún la UNI, que posee un cuantioso presupuesto tiene carencias y urgencias, entonces, es difícil que la UNJFSC, pueda impartir una educación superior de calidad.
En mi opinión, no sé si sea recomendable el modelo UNIVERSIDAD-EMPRESA, pues ese modelo a la UNI le puede haber ayudado, empero, también le ha propiciado serios problemas económicos. Quizás, se pueda imitar el ejemplo de la Universidad Nacional Agraria, en la que sus alumnos realizan un aporte solidario y que está destinado para investigación.
Otro ejemplo notable, es el Patronato de la UNI, que está constituido por egresados que son empresarios, y quienes anualmente hacen importantes contribuciones económicas a su universidad.

miércoles, 13 de abril de 2011

Buenas y malas noticias

Por Jaime Bayly

Es una mala noticia que el señor Humala (que no renunció al Ejército golpista cuando el señor Fujimori perpetró el golpe del 92, que apoyó desde Seúl el golpe fallido de su hermano Antauro contra el entonces presidente Toledo, emboscada que dejó varios policías muertos) haya obtenido más del 30 por ciento en las elecciones presidenciales de ayer.

Es una buena noticia que la señora Keiko Fujimori (que tenía 16 años cuando su padre dio el golpe del 92, que por consiguiente no puede ser responsable de los desmanes autoritarios del gobierno de su padre, que en el segundo gobierno de su padre hizo todo cuanto pudo para que despidieran al bribón de Montesinos, que se quedó valientemente en el Perú cuando su padre renunció y fugó de un modo deshonroso) haya obtenido un claro e inobjetable segundo lugar en las elecciones de ayer, con un porcentaje que sobrepasa el 23 por ciento de los votos.

Es una alentadora noticia que un candidato inteligente, moderno, de probado éxito personal como el señor Kuczynski haya quedado tercero, con más del 19 por ciento de los votos.

Es una gratificante noticia que el canalla envanecido de Toledo, que en algún momento decía en tono fanfarrón que ganaría en la primera vuelta, haya sido humillado por el pueblo, quedando relegado, con apenas 15 por ciento, a un vergonzoso cuarto lugar, a pesar del apoyo de Mario Vargas Llosa, quien parece tener más influencia entre los suecos que entre los peruanos.

Es una deliciosa y espléndida noticia que el señor Castañeda, un sujeto tan obtuso como prepotente, que se cree el inventor de la escalera y que causó un masivo daño cerebral con sus camisas amarillas y su discurso chocarrero, haya sido incapaz de llegar al 10 por ciento de la votación de ayer. Es una estupenda noticia que el partido en el gobierno, esa secta o cofradía de pillos, adulones y trepadores, haya sufrido una debacle histórica, siendo reducido a escombros, con apenas 4 congresistas de los 130 elegidos ayer.

Es una orgásmica noticia que el partido del señor Barba sea ahora una morgue o funeraria porque no pasó la valla electoral. El Cambio Radical fue, en efecto, radical: lo que era un partido político familiar es ahora un velatorio desolado.

Mis condolencias. No es para nada seguro que la señora Fujimori será capaz de prevalecer sobre el señor Humala en la segunda vuelta.

Pero, en mi opinión, era bastante seguro que el señor Kuczynski, renuente a renunciar a su nacionalidad estadounidense, con una escuálida votación en la mayoría de las provincias, que ha quedado tercero gracias al voto educado y moderno de Lima, hubiera sido incapaz de derrotar al señor Humala en segunda vuelta.

Por eso apoyé a Keiko Fujimori y fui a votar por ella ayer en Miami Beach (no pude hacerlo porque la mesa estaba cerrada).

Creo que la segunda vuelta será muy reñida y quien resulte ganador lo será por un margen muy estrecho.

Mi pronóstico (o mi deseo) es que al final ganará Keiko sobre Humala.

Baso mi pronóstico en los siguientes cálculos: 1) Creo que 7 u 8 de cada 10 votantes de Kuczynski (sobre todo los de Lima) votarán sin dudarlo por la señora Fujimori y muy pocos de quienes han votado por el señor Kuczynski lo harán por el señor Humala; 2) Creo que los votos de Toledo se dividirán a partes iguales entre Humala y Keiko; 3) Creo que los votos de Castañeda se dividirán a partes iguales entre Keiko y Humala; 4) Creo que los votos apristas, no siendo muchos, irán consistentemente hacia la señora Fujimori.

Es decir, el fiel de la balanza parecería ahora el señor Kuczynski, y dado que la mayor parte de sus votos proviene de la Lima moderna y bien informada, es razonable suponer que esas personas probablemente votarán por la señora Fujimori para evitar un triunfo del señor Humala. Ya se sabe que en la segunda vuelta no gana el que más entusiasmo despierta, sino el que menos temor inspira.

Dicho esto, y sabiendo como sabemos que los peruanos somos políticamente impredecibles, creo que si el señor Humala neutraliza el miedo con un discurso moderado, y si consigue instalar el argumento de que un triunfo de la señora Fujimori sería un virtual regreso a la dictadura de su padre, no es improbable que sea Humala quien finalmente gane.

Como es obvio, si la señora Fujimori quiere ganar, tiene que seducir cautelosamente a los votantes de Kuczynski, Toledo y Castañeda. Cuando escribo “cautelosamente”, pienso que la señora Fujimori debe evitar sellar pactos o alianzas formales con esos tres candidatos. Ante todo, debe evitar la peligrosa fotografía que dé la impresión de que toda la clase política se une, desesperada, contra el insurgente señor Humala.

Pero si yo estuviera en los zapatos de la señora Fujimori, anunciaría ya mismo que, en caso de ganar, el primer ministro de mi gobierno será el señor Kuczynski. (Si me apuran diría: “Soy genéticamente hija de Alberto Fujimori, pero políticamente me considero hija de Pedro Pablo Kuczynski”). También anunciaría que el señor Castañeda será ministro de Transportes o de la Producción o de lo que quiera o ministro de Las Escaleras Infinitas.

En otras palabras, si la señora Fujimori dice de un modo claro y enfático “Si yo gano, no gobernará mi padre, sino gobernaremos PPK y yo”, sus probabilidades de ganar se multiplicarán, puesto que los votantes de PPK son, en esencia, alérgicos al señor Humala y, por consiguiente, fácilmente migrantes del entusiasmo por PPK a las simpatías por la mera K.

Siendo francamente abusivo atribuirle a la señora Fujimori los errores del gobierno de su padre, y siendo francamente grotesco suponer que un gobierno de la señora Fujimori sería tan autoritario y corrupto como el de su padre, queda por ver qué harán ahora los señores Kuczynski, Toledo y Castañeda. Lo inteligente y realista es aceptar que la señora Fujimori no es responsable de los errores o los delitos que cometió su padre, que si ella llegase al gobierno tendría la obligación moral de demostrar que el suyo será un gobierno democrático y honrado, a diferencia del de su padre, y que un triunfo del señor Humala pondría al Perú en el camino de Venezuela o Ecuador, mientras que una victoria de la señora Fujimori lo mantendría en la senda próspera de Chile.

Así las cosas, celebro que el 23 por ciento de los peruanos hayan votado ayer por la señora Fujimori, me alivia considerablemente que el señor Kuczynski por lo visto no haya quedado segundo (porque, en tal caso, creo que la victoria de Humala en la ronda final habría sido segura) y aplaudo el buen juicio de quienes castigaron con su voto al arrogante y falsete señor Toledo y al poco iluminado señor Castañeda, que ahora ya sabe que las escaleras que construyes son a veces las mismas por las que el pueblo te lleva, pasito a paso, para abajo.

Me divierte en extremo pensar qué harán ahora los señores Toledo y su padrino, el señor Vargas Llosa. No dudo de que los señores Kuczynski y Castañeda darán claras señales de apoyo a la señora Fujimori, lo mismo que seguramente harán las diezmadas huestes apristas (ahora reunidas en algún asilo de huérfanos en la clandestinidad). Pero, sabiendo como sabemos que los señores Toledo y Vargas Llosa aman tanto a la democracia como odian a la familia Fujimori en pleno, bien puede ocurrir que el señor Vargas Llosa y su entenado Toledo terminen apoyando, “en aras de la democracia”, al señor Humala, lo que confirmaría que Dios es un comediante y que en ningún caso es peruano. Fuente: Diario Perú 21

lunes, 28 de febrero de 2011

Andres Oppenheimer: ¡Basta de historias!

El bicentenario de la independencia de varios países latinoamericanos ha desatado una oleada de necrofilia: varias naciones están literalmente desenterrando los restos de sus próceres de la independencia en medio de una creciente obsesión con el pasado.

¿Se trata de una manera saludable de promover el orgullo y la unidad nacional? ¿O esta obsesión con la historia --que se manifiesta en todos los órdenes, desde los últimos best-sellers hasta los debates en los programas periodísticos de televisión-- es algo que está distrayendo a los países de la urgente tarea de concentrarse en el futuro, para hacerse más competitivos y reducir la pobreza?

En las últimas semanas, varios jefes de Estado han presidido solemnes ceremonias de exhumación de los restos de los héroes de la independencia de sus países.

En Venezuela, el presidente Hugo Chávez paralizó el país para desenterrar los restos del libertador Simón Bolívar en una ceremonia televisada a nivel nacional, tras la cual anunció conmovido que había encontrado dentro del ataúd una bota y "la perfecta dentadura'' del prócer de la independencia.

La broma que circuló en círculos opositores venezolanos tras la trasmisión de la exhumación de los restos de Bolívar era que "Chávez no le mostró a Venezuela los restos de Bolívar, sino que le mostró a Bolívar los restos de Venezuela''.

Chávez ordenó la exhumación para investigar las causas de la muerte de Bolívar, que según el se habría producido "en circunstancias misteriosas'' y podría haber sido un asesinato perpetrado por "la oligarquía''. Bolívar murió el 17 de diciembre de 1830 en la ciudad colombiana de Santa Marta, y prácticamente todos los historiadores coinciden en que murió de tuberculosis.

Tras desenterrar los restos de Bolívar, el gobierno venezolano anunció el 29 de agosto que --como parte de la misma investigación-- se exhumarían los restos de dos hermanas de Bolívar. El vicepresidente Elías Jaua dijo que los médicos forenses extraerían un diente de cada una de las hermanas, para examinar su ADN y asegurarse que todos los restos de la familia Bolívar eran auténticos.

Chávez ha ido mas lejos que otros mandatarios en su obsesión con el pasado: le habla al país a diario ante una enorme imagen de Bolívar, utiliza escritos de Bolívar --por lo general sacados de contexto-- para justificar sus medidas de gobierno, ha pedido que se reemplacen los juguetes de Superman y Batman por muñecos de Bolívar, y hasta le ha cambiado el nombre al país por el de "República Bolívariana de Venezuela''.

Sin embargo, Chávez esta lejos de ser el único que esta desenterrando muertos.

* En México, el presidente Felipe Calderón encabezó recientemente un desfile militar en la Avenida de la Reforma de Ciudad de México, para trasladar las urnas de Miguel Hidalgo, José María Morelos y otros diez héroes de la independencia desde las tumbas en la que habían descansado desde 1925 hasta un laboratorio científico en el Museo Nacional de Historia.


Un grupo de científicos examinarán los restos de los próceres y se asegurarán de que estén bien preservados, antes de trasladarlos al Palacio Nacional, "para que los mexicanos, todos, les brindemos homenaje en este año de la patria'', declaró Calderón.

* En América Central, varios presidentes se están disputando los restos del héroe de la independencia regional Francisco Morazán, que descansan en El Salvador. El año pasado, el ex presidente hondureño Manuel Zelaya le pidió a su homólogo salvadoreño que entregara los restos a Honduras, para ser sepultados en Tegucigalpa, la capital hondureña.

El Salvador rechazó la idea con indignación, mientras crecía la especulación de que también Costa Rica pediría los restos de Morazán. El problema es que el general Morazán nació en Honduras en 1792, fue ejecutado en 1842 en Costa Rica y, según su última voluntad, fue sepultado en El Salvador, explicaron los historiadores.

Según la prensa salvadoreña, los gobiernos de los tres países centroamericanos consideraron seriamente la posibilidad de prestarse mutuamente los restos de Morazán por períodos de varios meses. La propuesta --que algunos calificaron de turismo funerario-- suscitó intensas objeciones de intelectuales salvadoreños.

* En Ecuador, el presidente Rafael Correa ya había empleado buena parte de su tiempo al comienzo de su presidencia en una campaña nacional para trasladar los restos del héroe de la independencia Eloy Alfaro desde Guayaquil a un nuevo mausoleo que el presidente mandó a construir en la ciudad de Montecristi. Pero los descendientes de Alfaro objetaron el traslado, generando un debate nacional. Finalmente, se llegó a una decisión salomónica: parte de las cenizas de Alfaro permanecerían en Guayaquil, y la otra parte sería trasladada a Montecristi. "Esto acabará con los enfrentamientos'', anunció triunfalmente Correa.

* En Argentina, el ex presidente Néstor Kirchner había ordenado previamente el traslado de los restos del ex mandatario Juan Domingo Perón, quien murió en 1974, a un nuevo mausoleo a 45 kilómetros de Buenos Aires.

La caravana oficial que llevaba el ataúd con los restos de Perón terminó en un pandemonio cuando varias facciones peronistas se enfrentaron a golpes.

Muchos historiadores argumentan, con razón, que los países latinoamericanos son repúblicas jóvenes que necesitan consolidar su carácter nacional, y que celebrar su historia es una buena forma de hacerlo. Pero quizás muchos presidentes latinoamericanos están exagerado la nota, porque también es cierto que los escritos de los próceres del siglo XIX no siempre pueden ser usados textualmente para los programas de gobierno del siglo XXI.

Estamos viviendo en un mundo diferente. Bolívar murió en 1830. Eso fue 40 años antes de la invención del teléfono, y 150 años antes de la aparición de la internet.

Sin olvidar --ni dejar de homenajear-- a sus grandes hombres, los países latinoamericanos deberían mirar más lo que están haciendo China, India, y otras potencias emergentes que están totalmente concentradas en el futuro.

En vez de invertir tanto tiempo debatiendo sobre dónde deberían descansar sus próceres, los presidentes latinoamericanos deberían dedicar más tiempo a debatir por qué los jóvenes de sus países están entre los últimos lugares en los exámenes anuales internacionales PISA de matemáticas, ciencias y lenguaje; o por qué no hay ninguna universidad latinoamericana entre las 100 mejores del mundo del ranking del Suplemento de Educación Superior del Times de Londres; o por qué apenas el 2 por ciento de toda la inversión mundial en investigación y desarrollo va a Latinoamérica; o por qué según cifras de las Naciones Unidas la pequeña nación asiática de Corea del Sur registra 80,000 patentes anualmente en el resto del mundo, mientras que todos los países latinoamericanos juntos registran menos de 1,200.

Es hora de que Latinoamérica mire un poco menos hacia atrás, y un poco más hacia adelante. Y que sus presidentes cuenten menos historias, y se dediquen mas a mejorar la calidad de la educación, la ciencia y la tecnología.

Fuente: http://www.elnuevoherald.com/

lunes, 21 de febrero de 2011

“A rey muerto, rey puesto”

Por: Jorge Luis Vallejo
Politólogo- Profesor adscrito al Departamento de Ciencias Jurídicas

Empezamos el 2011 y se han instalado ya las nuevas autoridades del Gobierno Regional y de nuestros gobiernos locales, hemos vivido las idas y venidas de las Comisiones de Transferencia y espero que verdaderamente hayan jugado bien su rol y luego no vengan las torpes excusas a falta de documentos e informes sobre el estado de la administración pública que se recibe.

Ya son conocidos los discursos de estas fechas a lo largo y ancho del territorio nacional, las autoridades piden una tregua a los vecinos de sus circunscripciones para poder “hacerse al ambiente” de los cargos públicos que acaban de juramentar. Esa tregua, vulgarmente llamada “luna de miel” no suele ser más que una pérdida de tiempo y en muchos casos una “tomadura de pelo” ¿por qué lo digo? En primer lugar, se entiende que quienes se postularon en las elecciones regionales y municipales de octubre del 2010 ya conocían algo sobre el Estado, sus burocracias, los proyectos de inversión pública, etcétera. De no ser así estamos ante un grupo de temerarios e irresponsables que se lanzan al mar sin saber nadar, si quieren ahogarse pues háganlo solos sin arrastrarnos en su loca aventura.

En segundo lugar, si no conocían los tejes y manejes estatales, han tenido 3 meses entre octubre y la juramentación de enero para “hacer sus tareas” y ponerse al corriente de los temas a los que hoy en día se han de enfrentar ¿saben en qué estado reciben las municipalidades? ¿Cuánto es el monto de las deudas? ¿Existe un margesí de bienes? ¿Saben cuánto se ha avanzado o no en el programa de modernización de la gestión del Estado? Entre tantas otras preguntas que no alcanzaría espacio para mencionarlas todas. Ya deben tener en claro las acciones que se tomarán en estos primeros días de gobierno para encarar los principales problemas que afectan a la comunidad, quiero creer que sí saben cuales son esos problemas, pero no basta con conocerlos, no basta con tener un diagnóstico de los males (como se evidenció en la mayoría de planes de gobierno que no fueron más que monografías escolares), el asunto es plantear alternativas de solución, pero alternativas reales y que éstas nazcan también de las propias iniciativas de los ciudadanos.

Me ha causado mucha gracia ver algunas juramentaciones, tal es el caso de la Alcaldía de Lima, cuya nueva Alcaldesa fue juramentada por el Presidente de la República ¿era necesario ello? ¿Tan marcado quiere seguir siendo el centralismo en este país?

Más de un comentario también me surgió luego de ver la juramentación del nuevo Gobierno Regional de Lambayeque ¿por qué tiene que ponerle la banda presidencial el señor Alcalde de Trujillo al nuevo Presidente de nuestro Gobierno Regional? Trujillo es una provincia y Lambayeque es un departamento, ambos de circunscripciones distintas y con autoridades diferenciadas, por más hermano que se pueda ser, esos gestos (que podrían volverse interferencias) no vienen al caso.

Las nuevas autoridades que han tomado las riendas de los Gobiernos Regionales y Municipalidades del país no son omnipotentes, necesitan de la colaboración de la población pero de una población que no se adormece. Es necesario mantener un control ciudadano eficaz para apoyar la buena marcha de las obras y proyectos, pero a la vez para detener cualquier atisbo de corrupción o de abandono por parte de las recién juramentadas autoridades. Ellos son los MANDATARIOS pero nosotros somos los MANDANTES, eso no hay que olvidarlo y corrijo el título de mi artículo ni “rey muerto” ni “rey puesto”, en la silla del poder no hay rey, sólo hay un conjunto de individuos quienes TEMPORALMENTE se encuentran ahí y esperamos no defrauden a la voluntad popular, están siendo observados para no perder más tiempo.

Fuente: http://www.usat.edu.pe

martes, 8 de febrero de 2011

San Marcos doblemente maltratada

Por Manuel Burga

Debe ser una impresión generalizada que la UNMSM, emblemática universidad pública peruana, ha sido doblemente maltratada en las últimas semanas. Primero, con un programa de homologación, casi al garete desde el 2007, que al llegar a su esperada culminación, ha terminado por excluir al docente a tiempo parcial. Segundo, con la promulgación de la ley 29659, del 27 de enero pasado, que crea la Universidad Nacional Tecnológica de San Juan de Lurigancho, se ha consumado un flagrante despojo de una parte del patrimonio físico, financiero e institucional de San Marcos. ¿Por qué el gobierno aprista, aparentemente tan interesado en la educación pública, deshace tan torpemente lo que con tanta dificultad se ha conquistado?

El 2005 fue un año tremendamente irregular para la universidad peruana: paros y movilizaciones constantes, que culminaron con una huelga de hambre de docentes universitarios en el Campus de San Marcos. La ANR, a mediados de año, había designado una comisión de rectores para dialogar con representantes del gobierno y en particular del MEF. Esta comisión, con la anuencia de la FENDUP, elaboró una propuesta para cumplir con la homologación tal como es definida en la ley universitaria 23733. El presidente Toledo intervino personalmente en las conversaciones, junto a sus ministros de Economía y de Educación, para encontrar una salida inteligente.

Las negociaciones terminaron cuando el gobierno, el 21 de diciembre, promulgó el DU 033 que autorizaba el Marco del Programa de Homologación de los docentes de las universidades públicas, que pronto fue cuestionado por la FENDUP y finalmente fue dejado de lado por una sentencia del TC. Lo rescatable de este evento es que el gobierno anterior, antes de concluir su período, en el mes de abril de 2006, hizo efectivo un 10% de este programa, cuyo cumplimiento total, en los años 2007 y 2008, se había anunciado como una política de Estado. El APRA, una vez en el gobierno, por razones que desconocemos, trató de retrasar este programa con varias leyes complementarias, hasta que finalmente en enero pasado, casi cinco años después, culminó este proceso, pero excluyendo a una gran mayoría de docentes.

Ese mismo año 2005, como parte de esta política gubernamental, atendiendo una invitación del ministro Sota Nadal, el rectorado de San Marcos aceptó estudiar la propuesta de crear una filial en SJL, para responder a las demandas de este populoso distrito, de donde proviene el porcentaje mayor de nuestros estudiantes. El IPD, a través de la Superintendencia de Bienes Nacionales y de nuevo por intervención personal del presidente Toledo, aceptó entregar en cesión de uso 40,000 m2 a la altura del km 10.5 de la avenida Wiese de este distrito. San Marcos se comprometió a enfrentar el desafío y de inmediato se iniciaron las obras que culminaron con la construcción de un cerco perimétrico y de un pabellón de dos pisos para las primeras aulas de la Pre San Marcos, el que fue inaugurado por el mismo presidente.

Así se retomaba el viejo anhelo sanmarquino de convertirse en una verdadera universidad metropolitana, con un cuarto Campus, que parecía coincidir con una política de Estado que prefería fortalecer a una universidad central antes de ceder a la improvisación y las falsas ilusiones. Pero no debe sorprendernos lo sucedido últimamente, ya que en nuestro país no hay realmente políticas de Estado para impulsar la educación, más bien estamos acostumbrados a constatar su abandono progresivo, aunque el gobierno aprista ha ido mucho más lejos: se ha convertido en el liquidador de la universidad pública, entregando este sector a expertos en la educación como negocio. Los únicos que ganan de este desinterés del gobierno son los codiciosos congresistas que solamente piensan en la reelección.

Fuente (La República, 3 de febrero de 2011)

martes, 4 de enero de 2011

Adiós a la vieja universidad

Por Manuel Burga

En realidad debería decir adiós a la vieja universidad europea. Muchos deben haber reparado en las movilizaciones de estudiantes universitarios en Londres y la agresión al automóvil donde se encontraban el príncipe Carlos y su esposa Camila. Acto inusual, pero muy frecuente en los meses pasados, en Italia, España y muchos otros países europeos. ¿Qué es lo que realmente sucede en la universidad europea, en particular en la Educación Superior (ES) británica, tan prestigiada y tan bien posicionada en los rankings internacionales? Este debería ser un tema de interés en nuestro país, para todos, si queremos encontrar una solución segura para el futuro de nuestra ES, que es el de nuestro país.

El 2009, el Primer Ministro inglés encargó a Lord John Browne hacer un estudio sobre la sostenibilidad futura del sistema de financiamiento de la ES británica. Browne reunió a un equipo de expertos, acumuló información, nacional e internacional, y pronto concluyó que el actual sistema británico, público en su casi totalidad, no tenía un futuro sustentable. El informe de este equipo, Asegurando un futuro sustentable para la Educación Superior, de 60 páginas, que se encuentra a disponibilidad de cualquier lector (www.independent.gov.uk), propone la reducción de la inversión pública en ES y el incremento de las pensiones de 7500 a 13500 libras al año. Un informe simple, pero muy técnico y teórico. Los jóvenes de las familias menos afortunadas, con esta Reforma, pueden acudir, en adelante, a préstamos públicos para financiar sus estudios, en la universidad que ellos elijan, y luego devolverlos, cuando tengan un trabajo decente que les permite afrontar esas deudas.

Esta reforma que parece invadir Europa, paradójicamente pretende, como objetivo central, mejorar la calidad de la ES, democratizarla, volverla más competitiva, favorecer a los estudiantes a medio tiempo y aumentar la cobertura en un 10%. Una reforma, en las palabras de Lord Browne, a la que no estamos acostumbrados, que crea un sistema de regulación donde los estudiantes juegan un papel importante de agentes económicos del mercado educativo, con ojos para elegir, sin descuidar la enseñanza, la formación profesional y la investigación. Lo único que me queda claro es que esta reforma podría desaparecer los últimos vestigios de la conocida gratuidad de la ES pública en la vieja universidad británica.

Nosotros marchamos en otra dirección: se mantiene la gratuidad, paradójicamente acompañada por una reducción de la inversión estatal, sin crear ningún mecanismo efectivo de regulación, ni de fomento de la calidad. La libre elección de los estudiantes está distorsionada por que los pobres van a las públicas y las clases medias o pudientes a las privadas: el ingreso es muy difícil para los primeros y muy fácil para los segundos.

Esta reforma inglesa parte de la premisa que la ES es clave para el futuro de Inglaterra, como economía y como civilización. Por eso quizá el gobierno encargó a expertos un estudio, una propuesta de reforma, luego la sometió a las cámaras legislativas, donde, luego de un alborotado debate, contra viento y marea, fue finalmente aprobado.

¿Qué sucede en nuestro país? La Comisión de Educación del Congreso, en los últimos 10 años, brilla por su inutilidad, no ha producido ninguna idea, documento importante, ni tampoco lo ha encargado a expertos. Se ha limitado al tema político, del juego de intereses, de la elección de las autoridades, pero lo fundamental, el financiamiento, la participación del Estado, ha sido dejado de lado, porque no hay una propuesta integral y de esa manera seguimos en la ley 23733, en 1983, ya que cualquier viento renovador es detenido inmediatamente por los lobbies de las universidades empresa que penetran profundamente al Congreso y al gobierno central.

Fuente: La República.pe

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Brasil en las ligas mayores de la ciencia

Escribe Modesto Montoya
2 de diciembre del 2010

Ignacio Lula, obrero metalurgista, es uno de los poquísimos líderes latinoamericanos que, comprendiendo el valor de la ciencia y la tecnología, asignó recursos y promulgó leyes para incentivarlas. Como resultado, durante su gobierno, se duplicó el número anual de publicaciones científicas brasileras. Además, con 103 patentes en Estados Unidos, los brasileros lideran la inventiva en América Latina, lejos delante de México (60) y de Argentina (45). Veamos algunos rasgos de la política científica y tecnológica de Lula.

Desde el 2005, Lula nombró como Ministro de Ciencia y Tecnología a Sérgio Machado Rezende, Maestro y doctor en física por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) de Estados Unidos. Comprendiendo la importancia de la investigación industrial, se dio leyes que permitían incentivos fiscales a las empresas que realizaban investigación, e incluso hacia posible remunerar a los investigadores de la industria privada.

Brasil ahora ocupa el décimo tercer lugar en el ranking en publicaciones científicas, ganándoles a varios países desarrollados. El número de doctores graduados en Brasil el año 2010 fue el doble que el del 2001. Se ha abierto 134 campus universitarios y miles de nuevos puestos de académicos.

Para impulsar la ciencia en Brasil, se ha creado un impuesto a las grandes compañías, con lo que el presupuesto de ciencia y tecnología, que hace 10 años era de 600 millones de dólares, ha aumentado a 4 mil millones de dólares. El mayor contribuyente es la empresa petrolera Petrobras.

En el año 2008, luego de dos décadas de receso, Brasil reactivó su política nuclear, planeando construir 8 reactores nucleares de potencia. Ahora domina el ciclo de combustible, logrando imponer sus condiciones de producción de uranio enriquecido, a pesar del inicial recelo de las potencias nucleares. Además de las aplicaciones energéticas nucleares, Brasil ha negociado su participación en el Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN), en el que se investiga el comportamiento de la materia en condiciones similares a las que existieron en el origen del universo. Con ello, los científicos brasileros investigarán, neurona a neurona, con los científicos de las potencias nucleares los temas cruciales de las ciencias básicas. Ello va a significar a Brasil una cuota anual de 14 millones de dólares.

Luego de una intensa y sostenida promoción realizada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, algunas empresas brasileras empiezan a construir complejos industriales de ciencia y tecnología. Por ejemplo, la empresa minera de hierro Vale S.A. invertirá 180 millones de dólares para desarrollar tres institutos científicos corporativos, con la idea de tener su propio MIT. Los temas de investigación de esos institutos serán biodiversidad, energía renovable y tecnología minera. Para liderar este ambicioso proyecto Vale S.A. ha contratado al físico Luiz Mello.

La promoción de las publicaciones y patentes ha generado gran interés en las universidades. La Universidad Federal de Minas Gerais ha llegado a depositar más de 350 solicitudes de patentes.

Brasil apunta ahora a la inmensa Amazonía para intensificar la investigación de sus enormes riquezas, por lo que está formando una gran cantidad de investigadores en temas amazónicos. No contento con ello, Brasil está atrayendo científicos extranjeros, a quienes les ofrece todas las facilidades de residencia posibles.

Con un plan estratégico ambicioso, el Ministerio de Ciencia y Tecnología apoya ahora las ciencias básicas, desde la computación cuántica hasta las células madre.
A pesar del evidente avance, los científicos brasileros no están satisfechos. La Sociedad Brasileña para el Avance de la Ciencia quiere que su país triplique su inversión en ciencia y tecnología y también triplique el número de sus publicaciones. Pero, sobre todo, desea que el país ingrese al club científico de los 10 más grandes del mundo.

En el Perú, las cosas toman otros cursos. La mayoría de los científicos peruanos de alta productividad, ante el desdén que tiene el Estado por la ciencia, se ha ido a Brasil. Otros emigran a Estados Unidos y Europa. “Soy investigadora, me voy porque en el Perú, contrario a lo que sucede en otros países, no se valora la investigación. No encajo en esa situación”, dice Luciana Amado, peruana doctorada en biología molecular por la Universidad de Illinois, después de buscar un lugar durante 6 meses en su patria.

(*) basado en informe de la revista Science:
Brazilian Science: Riding a Gusher 3dic2010 Vol 303

viernes, 10 de diciembre de 2010

Impulsar el desarrollo desde las universidades

LA COLUMNA - JULIO VARGAS C.

HUANCAYO La competitividad, la ciencia y la innovación tecnológica son temas de palpitante actualidad; es más, en la CADE se afirmó: �Se necesita un país de ingenieros y no de cocineros�; entonces, la pregunta de rigor es: ¿La universidad pública cumple a cabalidad con la tarea de investigación y se pone al servicio de la comunidad, como la facilitadora de los proyectos de desarrollo?

La respuesta es obvia. Por eso, ante el repunte de la actividad minera se plantea la necesidad de potenciar el canon para que las universidades sean las �palancas� de crecimiento económico, con propuestas que garanticen gobiernos regionales y locales exitosos, capaces de generar mejores condiciones de vida para los habitantes y dar valor agregado a los productos.

A propósito, las universidades: Nacional Mayor de San Marcos, Nacional de Ingeniería, Pontificia Universidad Católica del Perú, Cayetano Heredia, Nacional de Trujillo, Nacional San Antonio Abad del Cusco, Nacional San Agustín de Arequipa, Nacional San Cristóbal de Huamanga y Nacional del Centro del Perú integran el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Sinacyt). Ninguna de ellas logró una patente de invención, desde el 2001. Desalentador.

En el rubro de producción científica con mayores publicaciones figuran: Universidad Peruana Cayetano Heredia (1,111), Universidad Nacional Mayor de San Marcos (536) y Universidad Católica (276). En ingenierías y ciencias básicas: Universidad Católica (138 publicaciones), Universidad Nacional de Ingeniería (77 publicaciones) y Universidad Nacional Mayor de San Marcos (68 publicaciones).

La performance de las universidades del interior, es pobre.

A todas luces, no existe una política firme, por tanto, los resultados no son nada alentadores, siendo la innovación determinante para mejorar la competitividad y garantizar el avance social y económico del país. En Junín, la Universidad Nacional del Centro no tiene connotación en este rubro.

Con razón, la Red Peruana de Universidades está preocupada por las debilidades del Sistema Nacional de Inversión Pública en generar posibilidades para el desarrollo del conocimiento en las universidades con fondos del canon, sobrecanon y regalías. Señala que los procedimientos previstos en este sistema limitan severamente la inversión en investigación en las universidades de las regiones beneficiadas, obstaculizando el desarrollo regional.

Entonces, los gobernantes tienen que encarar el problema. Es urgente diseñar una política pública de financiamiento que aliente en forma vigorosa la investigación universitaria directamente vinculada con la solución de las urgentes necesidades regionales y nacionales.

A la vez, es ineludible que a las direcciones de Investigación llega gente calificada, con capacidad de ejecución, pues toca formar generaciones críticas, que generen conocimiento, tecnología e innovación para mejorar la competitividad; que trabajen coordinadamente con los sectores productivos y contribuyan con los gobiernos regionales y locales. Es el gran desafío.

Fuente: Correo