martes, 18 de mayo de 2010

Sobre la participación de la ADUNA en la marcha universitaria del jueves 13

Un colega de una Universidad Regional (me resisto a llamarla provinciana), me endilgó una frase que me cayó como un rayo…”EL PAN QUE NO SE LUCHA, SE COME CON VERGÜENZA”, para referirse a la pobre participación de docentes de las Universidades capitalinas en la Movilización de FENDUP, y el ineludible, inescapable, casi obligatorio cobro que harán por el pago de la deuda de homologación desde el 2007, que en el caso de los docentes principales ascenderá a 4800 soles, asociados un poco menos de la mitad y cuarta parte para los auxiliares. Los que fueron contratados para aquella vez, NADA, y por supuesto para los que se categorizaron, será en la categoría que aquel casi lejano año ostentaban.

Efectivamente, los gremios de la UNI y San Marcos apenas participaron con un decena de docentes, Villarreal ausente, así como La Cantuta (pero si habían participado activamente en la marcha del día anterior, conjuntamente con el SUTEP y gremios relacionados a Educación). Recordemos que San Marcos tiene 3200 docentes y la UNI, 1400 docentes. Entonces, debe ser duro para nuestros colegas de las Universidades no capitalinas, tragarse el sapo de venir de tan lejos como Puno, Iquitos, Piura, Tingo María, Chachapoyas, etc., tener que gastar en pasajes y estadía, suspender sus obligaciones académicas, administrativas y de investigación, en cambio, en las Ues. capitalinas, ni siquiera tienen que gastar en transporte local, porque hasta el gremio les ponen la movilidad. Nomás figúrense a los colegas de Iquitos que tienen que transportarse por vía aérea, endeudándose por unos cuantos meses con el solo propósito de cumplir con la obligación gremial de hacerse presentes en esta jornada NACIONAL.

Las delegaciones de la U del Callao y Agraria La Molina, con un contingente apreciable, salvamos el honor. Se debe conocer que La Molina, cuenta –comparativamente- con un mediano plantel de 450 docentes (330 agremiados). Nuestro contingente llegó a 70 docentes con la encomiable participación de nuestro Sr. Rector Dr. Abel Mejía y los Decanos de Zootecnia, Ing. Víctor Hidalgo y de Ciencias Mg.Sc. Zulema Quinteros.

Como siempre debemos resaltar la participación activa de nuestros agremiados, a los que hay que sumarle aquellos que por razones de limitaciones de salud, o a aquellos ausentes físicamente pero presentes de corazón, demuestran que sigue vigente y latente el reclamo del cumplimiento del tercer tramo de la homologación, y así como exigimos una mayor atención a la educación en general y a la Universidad pública en particular.

Este comentario en realidad no es para enarbolar algún reproche, porque ya sabemos de la debilidad orgánica de los gremios no es responsabilidad de las bases, sino de sus dirigentes. Y más bien nos debe servir para generar una reflexión, sobre las posibilidades reales de conseguir el tercer tramo de la ansiada homologación, y la necesidad de generar una mayor concientización sobre el convencimiento, que solo nosotros lograremos concretizar el respeto a nuestros derechos. Lima, la capital, de por si es una metrópoli reaccionaria, conservadora, dominada por el miedo, y fue el electorado capitalino quien llevó a Palacio a quien hoy nos gobierna, y se apresta a elegir de alcalde (o alcaldesa) –tal vez- a quienes han corrompido la política, y han sido los personajes emblemáticos de la corrupción.

Regresando al tema de la homologación, debemos extender nuestro reconocimiento a las delegaciones, además de las mencionadas líneas arriba, -Puno, Iquitos, Piura, Tingo Maria, Chachapoyas- Huancayo, Huánuco, Cusco, Arequipa, Cerro de Pasco, Cajamarca, Trujillo, Lambayeque, Huaraz, Huancavelica, es decir, un poco mas de la mitad de las Ues. (Ica? Huacho?, Ayacucho?, Chimbote?, Tacna?, Tarapoto? , Tumbes?, Ucayali?, que hacían ese día jueves 13?. Al menos habrán realizado una movilización local?. Bueno, cada base tendrá su respuesta).

A los colegas que no tuvieron oportunidad de participar, les diremos que será para la próxima. Pero ténganlo presente, todavía tenemos para rato. Habrán otras jornadas. Nomás que lástima que perdimos esta oportunidad, en que el gobierno se encuentra desbordado por los actos de corrupción de sus altos consignatarios. Era el momento para demostrar fuerza de unidad y organización, y si así hubiese sido, otro hubiera sido el resultado. Ahora estaríamos ya sentados con la Ministra de Economía, encarándole el cumplimiento de lo que los resquicios legales nos han dado la razón. Entonces, no desmayemos, que la aceptable movilización de FENDUP, se constituya el arroyo de esperanza (frente al mar de indiferencia capitalina), y se convierta en un caudaloso río que haga retroceder a ese mar de indiferencia.

Cuando al día siguiente de la movilización, me topé con algunos colegas que no habían participado de ésta, no me preguntaban, como había resultado la movilización, que resultados había tenido (que muchos si me lo hacían), sino lo que me preguntaban era “cuando van a pagar”, y el fondo de mi corazón vislumbraba, cuanto todavía nos falta para elevar la conciencia, no ya sindical, sino la conciencia ciudadana, de hombres libres e informados, de docentes con dignidad y decencia, con vergüenza propia, y no tenga que compartir esa expresión, “el pan que no se lucha, se come con vergüenza”, (o a “escondidas”) o su equivalente, de “ganar las indulgencias con avemarías ajenas”.

Ójala los colegas de San Marcos y la UNI, y de las demás Ues. regionales que no se hicieron presentes, y -también de mis colegas de La Molina que no participaron-, evalúen el daño – llamémosle colateral- que ocasionan al generar pesadumbre y frustración en los colegas que hacen tanto esfuerzo, por cumplir con las obligaciones gremiales. Y recuerden que no son solo consignas a secas, las consignas resumen el sentimiento compartido colectivamente, lo que no hace sentir unidos y solidarios, organizados, de que unidos y organizados, todo lo podemos, y que sin luchar, jamás de los jamases caerá del cielo la victoria. La victoria es hija de la tenacidad, la constancia, la perseverancia en la lucha. Si hemos esperado 27 años para alcanzar lo que hemos logrado en las últimas jornadas desde el 2005, tendremos que esperar otros 25 años más?. Para entonces muchos ya no estaremos en la Universidad. Sino veamos a nuestros cesantes y jubilados, que son solo de nombre, porque tienen que seguir trabajando para sobrevivir, por la misérrima pensión que reciben.

La Molina, 15 de mayo de 2010
Guillermo Aguirre
Vice-Presidente de ADUNA La Molina

2 comentarios:

Roger dijo...

El pan que se gana con trabajo se come con vergûenza

Anónimo dijo...

Mi saludo a todos esos combativos y consecuentes colegas. Como docente de la UNI me indigna que nada menos que un ex-presidente de la UNI de la década del 90 (Luis Acuña) y su Dios, el rector AURELIO PADILLA (éste es el peor de todos) sean quienes el año pasado IMPIDIERON que la huelga de hambre se realice en nuestro campus, todo porque tenían negocios con el gobierno, que los hubieran hecho quedar mal, y que hubiera significado que le quiten todos los negocios. Esos dos hace años que perdieron la visión de lo que significa ser docente universitario; ahora trabajan solo por la plata, pero cada vez que pueden, usan plata ajena para comprar conciencias. ¿Sabían que Últimamente Padilla viaja al extranjero casi dos veces al mes, y vuelve con las manos vacías?