jueves, 10 de febrero de 2011

Población estudiantil universitaria asciende a 782 mil 970

ANR. 27.01.11. De acuerdo al estudio cuantitativo y social que realizara la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) y el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), se dieron a conocer los principales resultados del II Censo Nacional Universitario 2010, el cual reveló que el número de estudiantes de pregrado asciende a 782 mil 970, y los de postgrado suman 56 mil 358; esto quiere decir que, en comparación con la muestra de 1996, los estudiantes universitarios se han incrementado en un 133%.

La presentación del balance censal estuvo a cargo de Iván Rodríguez Chávez y Aníbal Sánchez Aguilar, presidente de la ANR y jefe del INEI, respectivamente. La máxima autoridad del ámbito universitario, sostuvo que las mejores condiciones económicas que presenta el Perú no son suficientes, pues los profesionales optan por ir a los lugares donde pagan mejor y eso ocurre muchas veces en el exterior.

De otro lado, indicó sólo el 2.2% de estudiantes de universidades privadas tiene opción a una beca, en cambio una universidad pública sólo el 0.6%. “El Perú es uno de los pocos países que no tiene becas institucionales para sus profesionales”, remarcó.

Asimismo, Rodríguez Chávez, dijo que esta investigación incluyó a 100 universidades del país (35 estatales y 65 particulares). En 1996 se censaron 57 universidades (28 públicas y 29 privadas).

Por su parte, Sánchez Aguilar explicó que el mercado laborar y la opciones profesionales han cambiado en estos 14 últimos años, debido a que si en 1996 la carrera de mayor demanda era Educación ahora ese lugar lo ocupa Administración de Empresas. Sánchez también mencionó que las universidades que cuentan con mayor población estudiantil son la Nacional Mayor de San Marcos y Alas Peruanas.

De igual modo, el jefe del INEI, indicó que para efectuar este censo universitario se introdujo un formulario electrónico en universidades, que los alumnos debían llenar como requisito en su primer ciclo académico.

“Es importante saber cuántos egresados están trabajando y quiénes se dedican a otra actividad, ya que de acuerdo a eso se puede realizar un programa a futuro”, señaló el Dr. Jesús Abel Mejía Marcacuzco, rector de la Universidad Nacional Agraria La Molina, en referencia al presente estudio, dijo que hubiera sido mejor que el INEI incluyera también información sobre egresados.

Mientras tanto, el vicedecano de la Facultad de Economía de la Universidad del Pacífico, Gustavo Yamada, sostuvo que ni bien la referida investigación tenía elementos positivos también existían otras muchas razones para preocuparse, aunque Yamada resaltó el hecho de que el número de alumnos de postgrado se haya multiplicado por cinco, criticó que el 43% de docentes universitarios no cuenten con una maestría o doctorado: “Hace falta que se propongan carreras del futuro. Hay profesores demasiado jóvenes que no cuentan con la capacidad para enseñar”, culminó.

martes, 8 de febrero de 2011

San Marcos doblemente maltratada

Por Manuel Burga

Debe ser una impresión generalizada que la UNMSM, emblemática universidad pública peruana, ha sido doblemente maltratada en las últimas semanas. Primero, con un programa de homologación, casi al garete desde el 2007, que al llegar a su esperada culminación, ha terminado por excluir al docente a tiempo parcial. Segundo, con la promulgación de la ley 29659, del 27 de enero pasado, que crea la Universidad Nacional Tecnológica de San Juan de Lurigancho, se ha consumado un flagrante despojo de una parte del patrimonio físico, financiero e institucional de San Marcos. ¿Por qué el gobierno aprista, aparentemente tan interesado en la educación pública, deshace tan torpemente lo que con tanta dificultad se ha conquistado?

El 2005 fue un año tremendamente irregular para la universidad peruana: paros y movilizaciones constantes, que culminaron con una huelga de hambre de docentes universitarios en el Campus de San Marcos. La ANR, a mediados de año, había designado una comisión de rectores para dialogar con representantes del gobierno y en particular del MEF. Esta comisión, con la anuencia de la FENDUP, elaboró una propuesta para cumplir con la homologación tal como es definida en la ley universitaria 23733. El presidente Toledo intervino personalmente en las conversaciones, junto a sus ministros de Economía y de Educación, para encontrar una salida inteligente.

Las negociaciones terminaron cuando el gobierno, el 21 de diciembre, promulgó el DU 033 que autorizaba el Marco del Programa de Homologación de los docentes de las universidades públicas, que pronto fue cuestionado por la FENDUP y finalmente fue dejado de lado por una sentencia del TC. Lo rescatable de este evento es que el gobierno anterior, antes de concluir su período, en el mes de abril de 2006, hizo efectivo un 10% de este programa, cuyo cumplimiento total, en los años 2007 y 2008, se había anunciado como una política de Estado. El APRA, una vez en el gobierno, por razones que desconocemos, trató de retrasar este programa con varias leyes complementarias, hasta que finalmente en enero pasado, casi cinco años después, culminó este proceso, pero excluyendo a una gran mayoría de docentes.

Ese mismo año 2005, como parte de esta política gubernamental, atendiendo una invitación del ministro Sota Nadal, el rectorado de San Marcos aceptó estudiar la propuesta de crear una filial en SJL, para responder a las demandas de este populoso distrito, de donde proviene el porcentaje mayor de nuestros estudiantes. El IPD, a través de la Superintendencia de Bienes Nacionales y de nuevo por intervención personal del presidente Toledo, aceptó entregar en cesión de uso 40,000 m2 a la altura del km 10.5 de la avenida Wiese de este distrito. San Marcos se comprometió a enfrentar el desafío y de inmediato se iniciaron las obras que culminaron con la construcción de un cerco perimétrico y de un pabellón de dos pisos para las primeras aulas de la Pre San Marcos, el que fue inaugurado por el mismo presidente.

Así se retomaba el viejo anhelo sanmarquino de convertirse en una verdadera universidad metropolitana, con un cuarto Campus, que parecía coincidir con una política de Estado que prefería fortalecer a una universidad central antes de ceder a la improvisación y las falsas ilusiones. Pero no debe sorprendernos lo sucedido últimamente, ya que en nuestro país no hay realmente políticas de Estado para impulsar la educación, más bien estamos acostumbrados a constatar su abandono progresivo, aunque el gobierno aprista ha ido mucho más lejos: se ha convertido en el liquidador de la universidad pública, entregando este sector a expertos en la educación como negocio. Los únicos que ganan de este desinterés del gobierno son los codiciosos congresistas que solamente piensan en la reelección.

Fuente (La República, 3 de febrero de 2011)

jueves, 3 de febrero de 2011

Zenón de Paz: otra agresión contra la universidad pública

La Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), primera universidad pública del Perú y la más antigua de toda la cuenca del Pacífico (capital simbólico que llenaría de orgullo a cualquier país), universidad donde se formó nuestro único Premio Nobel, Mario Vargas Llosa, ha sido humillada y mutilada por iniciativa del propio presidente Alan García, para dar curso a la demagogia electorera de crear a diestra y siniestra remedos de universidades, como si de losas deportivas se tratase.

No sólo es una nueva agresión a la universidad pública, en la figura de la más emblemática de entre ellas. Es también una estafa a los supuestos beneficiarios de esa insensata decisión. Al crearse la Universidad Tecnológica de San Juan de Lurigancho, “sobre la base de la sede de la UNMSM”, ubicada en ese distrito, los jóvenes que hasta hoy podían estudiar allí en una de las más prestigiosas universidades del país (cuya presencia en San Juan debía afirmarse, ampliándose a otros distritos de Lima Metropolitana), ahora tendrán que resignarse a cursar estudios en una “universidad” de medio pelo, apresuradamente creada para dar empleo allí, como burócratas y “docentes”, a los militantes del partido de García, que no se caracterizan precisamente por su brillantez intelectual.

Se trata de una pésima señal en cuanto al diseño estatal del ámbito universitario público, puesto que la sede de la UNMSM en San Juan de Lurigancho fue creada justamente para atender la demanda de cobertura universitaria en poblaciones carentes de ella, en una lógica diferente a la irresponsable creación de más universidades públicas. La más importante universidad pública ampliaba hacia allí su presencia, emitiendo una saludable señal de tratamiento racional de aquella demanda. Lo que correspondía al gobierno central, de tener una política de Estado para el ámbito universitario (cosa que brilla por su ausencia), era fortalecer esa sede, dotándola de mayor presupuesto para que ampliase las carreras y servicios allí ofrecidos. Lo mismo debía ocurrir en otras regiones del país, dado que en todas ellas ya existen universidades públicas. Nada de eso se ha hecho. Al contrario, universidades públicas antiguas y prestigiosas, como la de Trujillo o la de Huamanga, han sido igualmente mutiladas (tomándoles también sedes en funcionamiento en otras provincias) para dar curso a la demagogia de crear más simulacros de universidad en cada provincia o distrito que aporte algún caudal electoral.

Es una pena. El Estado, que debería fortalecer sus universidades emblemáticas, para asegurar la calidad académica en circunstancias en que cunde la estafa educativa, contribuye a esa estafa con la creación de remedos de universidad, puesto que la Educación en su más alto nivel no se puede improvisar.