martes, 27 de marzo de 2018

Gobierno quiere "asegurar calidad" de universidades y no "perseguirlas"

Ecuador: Desde SENESYCT, se plantean cambios en acceso de estudiantes y evaluación a centros educativos

Por estar en otro momento de la educación superior, la Secretaría Técnica de Educación Superior (SENESCYT) plantea cambios. Así lo dio a conocer Subsecretario Adrián Bonilla, quien explicó que, para el acceso a los cupos universitarios, se piensa en agregar un requisito, a más del examen de ingreso: el record académico de la secundaria. En cuanto a la evaluación a las universidades, se está buscando modificaciones que van a implicar más acompañamiento y aplicación de lógicas de evaluación y acompañamiento de tiempo más no de categorización.
“Esta idea de que se impidió acceder a los muchachos (a la educación superior) está mal formulada, pero sí hay una serie de temas de política pública que deben corregirse”, señaló el Subsecretario, al tiempo de mencionar que, pese a que las universidades públicas, desde el 2012 hasta el 2018, reciben mucho más dinero “que nunca en la historia”, en este año reciben menos estudiantes que en 2012.
“Hay una distorsión que tiene que ver con varias lógicas que se establecieron en los sistemas de acreditación, evaluación, en los estímulos que se dieron a las universidades y en las restricciones que se les pusieron”, señaló.
Bonilla detalló que, por ejemplo, las evaluaciones, en donde la idea es publicar, no investigar, hacen que los profesores presionen por menos horas de clase, por tanto, existen menos estudiantes.
“Esta idea de que haya profesores titulados y que haya un racio per cápita, a propósito de los profesores tituladas, tienes menos estudiantes y más profesores titulados”, añadió.
A ello se suma la “absoluta indiferencia” sobre la vinculación de la universidad con la colectividad. “Apenas el 3 por ciento, en la fórmula de la redistribución de los recursos, se imputa a vinculación de las universidades con la sociedad, con las necesidades nacionales, con la solución de sus problemas”, indicó.
El nuevo régimen de la SENESCYT ha trabajado por modificaciones que permitan mejorar el acceso a los jóvenes, según Bonilla.
“En la última toma del Ser Bachiller, la posibilidad de acceso de los estudiantes, respecto del mismo semestre en el año anterior, se amplió en casi un 40 por ciento, sin embargo, la brecha entre quienes acceden a la educación superior y las ofertas que tienen las universidades se mantiene y, eventualmente, se amplía”, enfatizó.
“A pesar de la multiplicidad de regulaciones la educación pública, que es gratuita, pierde participación respecto de la educación privada, de número de estudiantes que van a las aulas”, añadió Bonilla, quien sostuvo que, ahora, alrededor del 43 por ciento de la educación superior del Ecuador es ofrecida de fuentes privadas.
“Lo que hemos tenido es una caída de 7 puntos respecto del pasado”, manifestó.
Al ser consultado en el programa “El Poder de la Palabra” de Ecuadorinmediato/Radio sobre si debido al examen de ingreso ha reducido el nivel de acceso a la educación superior, el Subsecretario Bonilla contestó: “No es el único factor, el examen tiene que mantenerse, por supuesto, sería idiota quitar el examen de ingreso”.
“El libre ingreso jamás existió porque lo que existió en las universidades públicas era un sistema de oferta de cupos por lógicas clientelares y patrimoniales, los amigos de la organización política que dominaba la universidad o la facultad o la escuela era los que podían ingresar, los pocos cupos que quedaban, si no había esta lógica, se repartían entre quién madrugaba más o quién vendía los puestos en las colas para ingresar a la universidades”, enfatizó.
Bonilla manifestó que el examen ha sido el único parámetro para poder ingresar a las universidades, por lo que cree que se debe incluir otro requisito adicional.
“Si al examen de ingreso, que se mantiene, se aumenta, como un indicador para ingresar a las universidades y es una de las reformas que estamos proponiendo, la evaluación del record académico, vas a tener dos indicadores en distintas proporciones que van a mirar la capacidad de raciocinio, que tienen los muchachos cuando dan el examen, pero, además, los mejores egresados, las personas que sacaron buenas notas a lo largo del colegio”, dijo.
Con ello, asimismo, permitirá “más democratización de la educación superior”, evitando una centralización del acceso a la educación superior.
“El acceso no es indiscriminado, el acceso va a continuar siendo meritocrático, pero tiene que introducirse un elemento de carácter territorial, que permita que estudiantes de todas las provincias puedan acceder, los mejores, por supuesto”, insistió.
El menor ingreso a universidades se deba a que los centros de estudios ofrecen menos cupos, aclaró el Subsecretario Bonilla y añadió: “Es un problema que tiene que ver con causas demográficas, en el año 1999, fue el año en que más ecuatorianos nacieron en Ecuador, que se está graduando ahora, por otra parte, son causas que tienen que ver con una lógica reglamentaria que intentaba conseguir calidad a base de la reducción de la docencia”.
“Lo que estamos tratando es de garantizar el aseguramiento de la calidad mediante una serie de reformas que van a implicar más acompañamiento, por ejemplo, en lugar de estas categorías A, B, C, D, que se planteó para las universidades, estamos planteando lógicas de evaluación y acompañamiento de más o menos tiempo de evaluación”, sostuvo.
Explicó que, en el caso de universidades que tienen, con su evaluación, mejores resultados, tendrán una nueva inspección, luego de un número de años, menor que aquellas que requieren más acompañamiento.
“Van a seguir siendo evaluadas, la lógica de calidad, que se implanta alrededor de las universidades, tendrá una serie de medidas de acompañamiento, de aseguramiento de la calidad, donde la evaluación de las universidades es el instrumento, no es el fin, el fin es que mejore la calidad”, opinó.
Las universidades han incrementado los gastos corrientes para contratar más estudiantes, pese a la reducción de estudiantes.
“Están invirtiendo menos en infraestructura, con más dinero, están invirtiendo menos con infraestructura, porque tienen que adaptarse a las normas que las evalúan, en donde la docencia no es fundamental, es fundamental, por ejemplo, la titulación de los profesores o la publicación, que no es lo mismo que la investigación, en donde no es fundamental vincularse con la sociedad, la pertinencia de la investigación con las necesidades nacionales, en donde interesa es que, en las estadísticas, hay más publicaciones”, sustentó.
“Hay que cambiar, mejorar la fórmula de repartición de recursos, eso también está en la ley”, indicó Bonilla. En la propuesta se plantea que se tome en cuenta varios indicadores medibles de democratización de la educación, premie la investigación pertinente a la solución de los problemas nacionales y que estimule la docencia.
“Nuevos criterios para la repartición de recursos sí están en la ley y esto va a mejorar el manejo y eficacia de las universidades públicas en la administración de los recursos. La ley también establece una serie de modificaciones que van a ayudar a gestionar mejor también a las universidades particulares porque es inevitable, no somos ciegos, si el 43 por ciento de la educación superior está en manos de las entidades de educación superior particulares, hay que trabajar para el conjunto del sistema”, exteriorizó.
“No se toca el sistema de evaluación de las universidades en términos de su aprobación, para aprobarse tendrán que seguir el mismo trámite establecido en la ley”, aclaró Adrián Bonilla.
La categorización a las universidades se reemplazaría por un sistema de aseguramiento de la calidad, que hace que las universidades de menor calidad tengan que ser evaluadas cada tres años (antes era en cinco). Mientras que las universidades, que ahora son A, serán evaluadas en seis o siete años.
“Eso significa que el CEAACES; que tiene como propósito asegurar la calidad, su propósito no es evaluar, acompañe más a las universidades de menor calidad para hacer un seguimiento mucho más cercano, nada tiene que ver la categorización”, señaló.
Con la propuesta del Gobierno anterior, bajo la categorización, lo que ocurrió fue que las universidades de menor categoría recibían menos recursos, mientras que las de mayor nivel tenían más dinero.
“En términos estructurales, las universidades llamadas de menor categoría, al recibir menos recursos, nunca iban a poder mejorar la calidad, no se trata de dar más o menos recursos, se trata de asegurar la calidad, de acompañar, no de perseguir, la diferencia está en una lógica de acompañamiento a las universidades, manteniendo el control, de una lógica de castigo, de punición, de uso indiscriminado del poder como sistema de regulación”, fustigó.

Fuente: http://www.ecuadorinmediato.com

domingo, 25 de marzo de 2018

Nuevo código ético que prohíbe agendas políticas en las universidades

Un nuevo código ético promocionado por el ministerio de Educación, que previene la inclusión de agendas políticas en las universidades y que prohíbe los llamados a boicotear a Israel, entra en vigor en 2019.
Sin embargo, una cláusula controvertida que prohíbe la política en las conferencias no será obligatoria, al menos inicialmente, anunció el Consejo para la Educación Superior en Israel un comunicado.
El filósofo Asa Kasher, que fue el autor del código de ética de las Fuerzas de Defensa de Israel, redactó a pedido del ministro de Educación, Naftali Bennett, el documento que fija los límites del activismo político de los conferenciantes.
Aunque el código no está dirigido a ninguna orientación política en particular, a menudo se considera que la academia israelí es de tendencia izquierdista. Los críticos han acusado a Bennett, líder del partido religioso y derechista de Habait Hayehudí, de intentar limitar las voces liberales en las instituciones educativas, al mismo tiempo que importa puntos de vista más conservadores.
El código también prohíbe la discriminación en favor o en contra de los profesores o estudiantes en función de sus opiniones políticas, y la prohibición de participar en, o pedir, boicoteos académicos de instituciones israelíes, medida que ha sido impulsada por activistas pro-palestinos de todo el mundo.
El código también prohíbe la “propaganda partidaria” en el aula y presentar una visión política personal como representativa de una institución.
“La decisión sobre si tomar medidas contra un miembro del personal por violar las instrucciones anteriores, y con respecto a su castigo si se encuentra culpable, se llevará a cabo en el procedimiento disciplinario normal”, expresa el comunicado del Consejo de Educación.
El consejo dijo que el código estaría incrustado en las reglas disciplinarias de todas las universidades y colegios académicos (mijlalot) en Israel a principios de 2019 y que se les exigirá que lo hagan cumplir.

Sin embargo, aunque se exigirá a las instituciones que incluyan la mayor parte del código en sus nuevas reglas, no se verán obligados a incluir el artículo que provocó más críticas cuando se propuso por primera vez. Ese artículo prohibiría a los profesores “abusar de su posición para abogar sistemáticamente por una opinión política, de una manera que difiera claramente de lo que se requiere para enseñar el tema de la clase”.
Aún así, agregó la declaración, el Consejo espera que las universidades y facultades incluyan y hagan cumplir esa cláusula también.
El consejo considerará agregarlo en el futuro a la lista de artículos obligatorios si no se incluye y se hace cumplir.
El Consejo para la Educación Superior discutió el código de ética con representantes de las diversas instituciones académicas y escuchó sus reservas. Eventualmente, declaró que “reconoce la suprema importancia de la libertad académica y la excelencia, mientras que rechaza categóricamente la politización en la academia”.
Las instituciones académicas deberán informar su progreso en la implementación del nuevo código de ética al Consejo de Educación Superior a principios de 2020.
“Debemos mantener el mundo académico libre de política”, dijo Bennett durante el fin de semana. “Libertad académica absoluta, sí; avanzar agendas políticas y convocando a boicots. La política, afuera de la academia”.

El año pasado, Bennett defendió el código diciendo que se aplicaría por igual tanto a la izquierda como a la derecha del campo político.
Las principales figuras de la comunidad académica de Israel y los legisladores de la oposición rechazaron drásticamente el código cuando se reveló el año pasado. Un comité de directores universitarios dijo que “es grave y fundamentalmente viola la libertad académica”.
“El código ético propuesto formulado por el profesor Asa Kasher elimina de los institutos académicos la libertad de establecer las normas de comportamiento y conducta de los miembros del personal académico”, dijeron los jefes de la universidad en su declaración en ese momento.
Fuente: http://aurora-israel.co.il/

jueves, 22 de marzo de 2018

S/ 140 millones para la mejora de la calidad en las universidades públicas


Establecen asignación de recursos para el mejoramiento de la calidad y el logro de resultados del servicio educativo de la Educación Superior Universitaria al cual se ha denominado “Fomento para la mejora de la calidad del servicio educativo en las universidades públicas” y dictan diversas disposiciones

RESOLUCIÓN VICEMINISTERIAL
N° 033-2018-MINEDU
Lima, 21 de marzo de 2018

CONSIDERANDO:

Que, la Ley N° 30220, Ley Universitaria, tiene por objeto normar la creación, funcionamiento, supervisión y cierre de las universidades; promueve el mejoramiento continuo de la calidad educativa de las instituciones universitarias como entes fundamentales del desarrollo nacional, de la investigación y de la cultura; asimismo, establece los principios, fines y funciones que rigen el modelo institucional de la universidad. El Ministerio de Educación es el ente rector de la Política de Aseguramiento de la Calidad de la educación superior universitaria;

Que, la Primera Disposición Complementaria Final de la Ley Universitaria, dispone el diseño e implementación de mecanismos y herramientas técnicas que incentiven y/o fomenten la mejora de la calidad y el logro de resultados del servicio educativo que brindan las universidades públicas; asimismo, señala que el Ministerio de Educación, en coordinación con el Ministerio de Economía y Finanzas, en el marco de la Ley N° 28411, Ley General del Sistema Nacional de Presupuesto Público, establece los montos y criterios técnicos, entre otras disposiciones que se estimen necesarias, para la aplicación de los citados mecanismos;

Que, mediante el Decreto Supremo N° 016-2015-MINEDU se aprobó la Política de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior Universitaria, cuyo Pilar N° 1 Información Confiable y Oportuna, establece que la implementación del Sistema de Aseguramiento de la Calidad (SAC) tiene como soporte principal la información disponible y accesible para todos los actores del Sistema Universitario; en esa línea, la Política propone el desarrollo de un Sistema Integrado de Información de Educación Superior Universitaria, a cargo del Ministerio de Educación, que permita y facilite la recopilación, organización y divulgación de la información relevante para, por un lado, el conocimiento, toma de decisión, inspección y vigilancia del sistema por parte de la comunidad universitaria, la sociedad civil organizada y la población en general y, por otro lado, para la planeación, monitoreo, evaluación y retroalimentación propias de la política pública y el devenir institucional de la universidad. Este Pilar se vincula con el Lineamiento 02: Promover la transparencia y rendición de cuentas en todo el Sistema Universitario, así como una continua vigilancia académica e institucional por parte de la sociedad. Por su parte, el Pilar N° 2 Fomento para Mejorar el Desempeño, establece, como Lineamiento 08: Garantizar que los recursos públicos que se le otorgan a la universidad se utilicen de manera eficiente y con responsabilidad, para lograr una mejora en la prestación del servicio educativo superior universitario. Por su parte, la Acción Estratégica 08.1 del citado Lineamiento, establece que el Ministerio de Educación, en coordinación con el Ministerio de Economía y Finanzas, diseña estrategias, herramientas técnicas e indicadores, que contribuyen a una mejora en la ejecución de recursos públicos en las universidades públicas y el incremento del mismo basado en resultados institucionales y académicos de calidad;

Que, el literal a) del numeral 29.1 del artículo 29 de la Ley Nº 30693, Ley de Presupuesto del Sector Público para el Año Fiscal 2018, autoriza al Ministerio de Educación, durante el Año Fiscal 2018, con cargo a los recursos de su presupuesto institucional y sin demandar recursos adicionales al Tesoro Público, a efectuar modificaciones presupuestarias en el nivel institucional a favor de las universidades públicas que se encuentren en proceso de constitución o hayan concluido con el proceso de adecuación del gobierno de la universidad pública al que se refiere el artículo 29 y la Primera Disposición Complementaria Transitoria de la Ley N° 30220, Ley Universitaria, y Ley N° 30597 hasta por el monto de S/ 140 000 000,00 (CIENTO CUARENTA MILLONES Y 00/100 SOLES) para el cumplimiento de acciones asociadas a la mejora de la calidad del servicio de educación superior universitaria en el marco de la Primera Disposición Complementaria Final de la Ley Universitaria, previa suscripción de convenio con las universidades públicas seleccionadas, de acuerdo a los mecanismos y condiciones que apruebe mediante Resolución el Ministerio de Educación para el efecto;

Que, la Dirección de Políticas para el Desarrollo y Aseguramiento de la Calidad Universitaria, mediante el informe Nº 042-2018-MINEDU/VMGP-DIGESU-DIPODA, sustenta y propone la asignación de recursos adicionales como un mecanismo para el mejoramiento de la calidad del servicio educativo a través del fortalecimiento de la gestión académica y los servicios de apoyo al estudiante en las universidades públicas al cual se ha denominado “Fomento para la Mejora de la calidad del Servicio Educativo en las Universidades Públicas” en el marco de lo dispuesto por la Primera Disposición Final de la Ley Universitaria;

Que, la Unidad de Planificación y Presupuesto de la Oficina de Planificación Estratégica y Presupuesto de la Secretaría de Planificación Estratégica, mediante informe Nº 138-2018-MINEDU/SPE-OPEP-UPP señala que se cuenta con recursos disponibles en el Presupuesto Institucional del Pliego 010: Ministerio de Educación, en la Fuente de Financiamiento 1: Recursos Ordinarios, para la implementación del mecanismo al que se hace referencia en el considerando precedente;

De conformidad con la Ley N° 30220, Ley Universitaria; la Ley N° 30693, Ley de Presupuesto del Sector Público para el Año Fiscal 2018; el Decreto Ley Nº 25762, Ley Orgánica del Ministerio de Educación, modificado por la Ley Nº 26510; y, el Reglamento de Organización y Funciones del Ministerio de Educación, aprobado mediante Decreto Supremo Nº 001-2015-MINEDU;

SE RESUELVE:

Artículo 1.- Objeto

La presente Resolución tiene por objeto establecer la asignación de recursos como mecanismo para el mejoramiento de la calidad y el logro de resultados del servicio educativo de la Educación Superior Universitaria al cual se ha denominado “Fomento para la mejora de la calidad del servicio educativo en las universidades públicas” así como las condiciones para la selección de universidades y la suscripción de los respectivos convenios.

Artículo 2.- Ámbito de aplicación

Aprobar la Norma Técnica para la implementación del mecanismo denominado “Fomento para la mejora de la calidad del servicio educativo en las universidades públicas”, la misma que como anexo forma parte integrante de la presente Resolución.

Artículo 3.- Disponer la publicación de la presente resolución y sus Anexos, en el Sistema de Información Jurídica de Educación - SIJE, ubicado en el Portal Institucional del Ministerio de Educación (http://www.minedu.gob.pe/), en el mismo día de la publicación de la presente resolución en el Diario Oficial “El Peruano”.

Regístrese, comuníquese y publíquese.

GUILLERMO MOLINARI PALOMINO

Viceministro de Gestión Pedagógica