miércoles, 21 de septiembre de 2016

UPC: la universidad que financió 3 campus en 4 años (a costa de su deuda)

La UPC ha financiado su fuerte expansión reciente mediante deuda. SEMANA económica analizó cómo esto repercute en su capacidad de enfrentar sus obligaciones financieras de corto plazo.



21 septiembre 2016
     
POR PAOLO BENZA Y BRUNO YSLA.
En las notas a sus estados financieros del 2014, la gerencia de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) reconoce una situación que ya se hacía evidente al cotejar los números de su balance general: que la universidad registra un capital de trabajo (activos corrientes – pasivos corrientes) negativo por S/.113.2 millones. A continuación, el documento detalla los planes de la gerencia para “mejorar y de ser el caso revertir” esta situación: el crecimiento de la población de alumnos y un préstamo de mediano plazo adquirido con el Banco de Crédito para cancelar las obligaciones más urgentes.
Al año siguiente, sin embargo, la situación no mejoró ni se revirtió; más bien empeoró. En el 2015, la UPC reportó un capital de trabajo negativo por S/.178 millones, 57% superior al del año previo.
En el último lustro, la universidad fundada en 1994 ha financiado su fuerte expansión mediante deuda, al punto que su capacidad de afrontar las obligaciones de corto plazo se ha visto mermada. Esto no significa que el barco está próximo a naufragar, pero sí que la pasará mal de presentarse la eventualidad de una tormenta. SEMANAeconómica analizó los estados financieros de la UPC y los presenta en exclusiva.

TRES CAMPUS EN CUATRO AÑOS

La UPC es el buque insignia de la red Laureate en el Perú, a la que también pertenecen la Universidad Privada del Norte (UPN), el Instituto Tecnológico del Norte (ITN) y Cibertec. Con 37,000 alumnos, la UPC ha venido expandiendo su capacidad para recibir estudiantes en los últimos años. Su plan estratégico prevé llegar en el 2021 a 55,000 alumnos, explicó su rector, Edward Roekaert, a SEMANAeconómica en mayo.
En línea con esa meta, la UPC ha estrenado tres nuevos campus y unhub de laboratorios en los últimos cuatro años, que se han sumado a la sede que siempre tuvo en Monterrico. En el 2013, inauguró el campus de San Isidro, con capacidad para 7,500 alumnos. En el 2014 abrió otro en Villa, en el que ha invertido S/.11 millones, que alberga las carreras de Ciencias de la Salud y las instalaciones deportivas. Finalmente, en el 2015 entraron en operación sus dos sedes de San Miguel: el campus ubicado en la esquina de la Av. La Marina con la Av. Escardó, de 22,000 m2; y el hub de laboratorios de ingeniería en la Av. Constanera. Para ellos ha desembolsado US$48 millones y S/.26 millones, respectivamente, detalló en mayo Roekaert.
Este crecimiento no sólo implica mejores servicios para los alumnos; también implica más alumnos. El modelo de negocio de la universidad se sustenta básicamente en los ingresos por derechos de enseñanza, como el de la mayoría de sus competidoras en el mercado privado de educación. En el 2015 la UPC facturó S/.751 millones y el 88% (S/.661 millones) correspondió a las pensiones de los alumnos. Esta proporción se ha incrementado desde el 85% que representaban las pensiones en el 2013.
Con una boleta que oscila entre los S/.1,320 y los S/.3,700 (de acuerdo a la escala en la que es ubicado el alumno), la UPC promedia la octava mensualidad más cara del país, según el Grupo Educación al Futuro.

EL PROBLEMA DEL CORTO PLAZO

upc-finanzas
















El capital de trabajo es un concepto contable que refiere a la capacidad de una empresa para enfrentar el corto plazo. Tener capital de trabajo negativo no significa estar en bancarrota, pero sí implica un desequilibrio. Significa que los activos corrientes –dinero o activos convertibles en dinero en los próximos 12 meses– son menores a los pasivos corrientes –obligaciones a pagarse también en los siguientes 12 meses–. Es decir, de tener que cancelar todos los pasivos de pronto, la empresa no estaría en capacidad de hacerlo. Sin embargo, esta eventualidad no suele ocurrir.
Hay empresas cuyo modelo de negocio genera naturalmente un capital de trabajo negativo, pero este no es el caso de la UPC. Sí es el caso, por ejemplo, de un supermercado que paga a sus proveedores a 90 días, pero que vende los productos día a día y cobra al contado –con lo que sus pasivos con los proveedores son más ‘largos’ y cuantiosos que la liquidez diaria que entra por la venta de los productos–, dice la teoría financiera. Pero esto no ocurre con la educación superior.
El capital de trabajo negativo de la UPC viene en aumento: en el 2013 fue de S/.80 millones; en el 2014, S/.113 millones; y en el 2015, S/.178 millones. Ello ha ido de la mano de un crecimiento en sus obligaciones financieras a corto plazo: S/.26 millones en el 2013, S/.34 millones en el 2014 (+33%) y S/.49 millones en el 2015 (+44%). Y de sus pasivos corrientes totales: S/.164 millones en el 2013, S/.169 millones (+3%), S/.273 millones (+61%).
También hubo un fuerte aumento en la deuda de largo plazo, dado el crecimiento agresivo de la universidad en los últimos años. Los pasivos no corrientes crecieron de S/.92 millones en el 2013 a S/.123 millones en el 2014 (+35%) y a S/.162 millones en el 2015 (+32%). Y, finalmente, de la partida de “inmuebles, mobiliario y equipo”: S/.428 millones en el 2013, S/.531 millones en el 2014 (+24%) y S/.603 millones en el 2015 (+14%). Es decir, la UPC se ha endeudado para financiar su expansión.
En contraposición, otras dos universidades que apuntan al mismo público reportan capital de trabajo positivo: en el 2015, en la Universidad de Lima los activos corrientes superaron a los pasivos corrientes en S/.420 millones, mientras que en la Universidad del Pacífico (UP), en el 2014, este saldo positivo fue de S/.4.7 millones (SEMANAeconómica no ha tenido acceso a los estados financieros de la UP en el 2015). Pareciera, sin embargo, que el capital de trabajo negativo fuera más común en las universidades con fines de lucro. La Universidad Privada del Norte (UPN) –que pertenece a la misma red que la UPC– tuvo un saldo negativo de S/.44 millones en el 2015, y la Universidad César Vallejo (UCV), uno de S/.8 millones. Aún así, el capital de trabajo negativo de la UPC supera por lejos el de estas dos universidades.
“[El capital de trabajo negativo] se debe a la forma en la que consignamos nuestros pasivos: solemos registrar muchas pensiones cobradas por adelantado a los alumnos”, argumentó Mariana Rodríguez, miembro del directorio de la UPC. Con esta explicación, Rodríguez quiso decir que el capital de trabajo negativo de la UPCsería un efecto meramente contable, pues las pensiones cobradas por adelantado no constituyen pasivos exigibles. Pero no es el caso: si se restara la partida de pensiones cobradas con anticipación, de S/.51 millones, el capital de trabajo se mantendría en negativo por S/.127 millones, cifra que seguiría siendo bastante mayor a las de la UPN y la UCV.
SEMANAeconómica intentó coordinar otra entrevista con un vocero financiero de la UPC para tener mayores detalles, pero la universidad finalmente prefirió no declarar para este artículo.

VIENTOS FUERTES

La situación financiera de la UPC no indica un futuro naufragio, pero sí un mal rato ante la eventualidad de una tormenta. En el horizonte próximo, por ahora, lo que se observa son vientos fuertes. La universidad tuvo un ratio de liquidez (activos corrientes entre pasivos corrientes) de 0.35 en el 2015, menor al de sus competidoras analizadas por SEMANAeconómica. La UPN y la UCV registraron ratios de liquidez de 0.56 y 0.94, respectivamente. La UP y la de Lima, 1.08 y 20.57 cada una.
Además, pese a un aumento en sus ingresos –que se entiende pues está llenando la nueva capacidad instalada de alumnado–, la utilidad operativa de la universidad cayó 15% en el 2015, a S/.108 millones. Esto se debió principalmente a un aumento de 17% en los gastos de personal docente y administrativo, y otro de 20% en los gastos generales de operación. Con un aumento de 151% en los gastos financieros, la menor utilidad operativa derivó en una utilidad neta de apenas S/.29 millones. (Cabe mencionar que la UPCreporta haber pagado por Impuesto a la Renta un monto equivalente al 70% de la utilidad antes de impuestos, lo que puede deberse a una serie de factores contables que sólo la universidad puede explicar).
Todo ello derivó en un margen neto (utilidad neta como porcentaje de la facturación) de apenas 4%, muy por debajo de la media del mercado privado con fines de lucro, que es 10.4% según un estudio de PwC del 2009. No se puede obviar, sin embargo, lo positivo: laUPC es la séptima universidad del Perú –y la primera con fines de lucro– en el Scimago Institutions Ranking (SIR) 2015, que mide la producción en investigación académica. Según el listado, tiene 112 investigaciones indexadas a la base de datos Scopus, por encima de otras universidades como la San Martín de Porres (82), la Ricardo Palma (46), la UP (40), la Científica del Sur (23), de Lima (21) o la USIL (8).

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