miércoles, 1 de julio de 2020

Polémica en la Universidad de Córdoba por un sistema de control facial que usarán para que los alumnos no se copien en los exámenes

La institución compró un software que filma al estudiante durante toda la evaluación en busca de señales de "trampa". Algunas facultades, agrupaciones estudiantiles y docentes lo consideran una invasión a la privacidad.

Por Maximiliano Fernandez
30 de junio de 2020
mafernandez@infobae.com

Con las fechas de los exámenes finales en el horizonte, las universidades ya de
finen sus modalidades de evaluación. Orales por videoconferencia, trabajos monográficos y hasta pruebas cronometradas son algunas de las opciones que barajan ante la imposibilidad de concurrir a las aulas. En ese contexto, la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) apostó por una herramienta diferente y provocó un fuerte revuelo interno.

La UNC habilitó a sus facultades la opción de utilizar un software llamado Respondus para la evaluación. Por un lado, el programa inhibe la navegación por internet mientras se rinde el examen. El alumno solo puede contestar la prueba y el resto de las opciones informáticas se bloquean hasta que la entregue. Por otro lado, filma al estudiante durante toda la evaluación y capta, a través de reconocimiento facial, posibles señales de “trampa”.

La universidad compró la licencia por un año a un valor de 17.545 dólares, lo que a la cotización oficial da poco menos de 1.3 millones de pesos. Hasta el momento, solo las facultades de Ciencias Exactas y Económicas utilizarán el programa. Del otro lado, varias unidades académicas, agrupaciones de docentes y estudiantes expresaron su rechazo. Desde su mirada, implica una intromisión en la privacidad de los alumnos y profundiza las desigualdades entre quienes disponen de los recursos tecnológicos y quienes no.

Jorge Finochietto, secretario de educación virtual de la Facultad de Ciencias Exactas, fue una de las autoridades que participó en la búsqueda de soluciones para las evaluaciones a distancia. “Tiene que quedar claro que este software es solo una opción para evaluar. También habilitamos la posibilidad de coloquios o aulas virtuales. Nadie está obligando a los estudiantes a rendir de esta forma. Si no pueden por una cuestión tecnológica o porque se sienten incómodos, buscaremos otra alternativa”, aclaró en diálogo con Infobae.

Antes de la compra, se discutió el asunto en una comisión encargada de tratar las distintas demandas educativas que trajo la pandemia. “En los parciales empezamos a notar algunos casos de actitudes deshonestas de los estudiantes. Analizamos distintas experiencias en universidades europeas y acordamos avanzar en el diálogo con las empresas proveedoras de estos servicios, que son varias pero ninguna es local. Nos decantamos por la opción que nos permitía hacer un testeo gratuito, que al mismo tiempo era la más barata. La decisión surgió del diálogo entre todas las unidades académicas. Por eso nos llama la atención la repercusión que tuvo”, planteó Finochietto.

Ni bien se conoció la resolución de la universidad, se desató la controversia. Distintas voces se alzaron para repudiar la incorporación de la herramienta. Quizás el comunicado más duro fue el que emitieron los docentes de la Facultad de Ciencias Sociales.
“Entendemos que este sistema avanza contra los derechos de intimidad y privacidad de las/os estudiantes, profundiza las desigualdades, deteriora el vínculo pedagógico colocando al docente en el lugar de control policial, y además no es eficiente en relación a la tarea que se propone cumplir, ya que es posible que un estudiante ‘haga trampa’ usando esta aplicación”, aseguran.

El otro cuestionamiento de los profesores es por el destino de la información generada en los exámenes. El sistema filma al alumno durante toda la sesión y luego los datos van a parar a la nube de Amazon. “Se podría acceder a las credenciales de inicio del estudiante, datos personales y a archivos y contraseñas de su computadora, poniendo en riesgo la protección de los datos ”, consideran.
La universidad es la segunda más grande del país. Tiene más de 120 mil alumnos, por lo cual el registro de la información puede ser sensible. Sus autoridades, sin embargo, aseguran que los datos solo serán usados por el docente y que al tiempo se eliminarán. Los profesores, cuando corrijan los exámenes, podrán revisar las distintas alertas que arrojó el sistema después de acceder a las cámaras webs de los alumnos. Cada vez que Respondus identifica más de un rostro o advierte que el alumno se levantó de la silla, se convierte en una señal de riesgo de “fraude”. También mide los tiempos de cada respuesta con el objetivo de detectar secuencias fuera de lo normal.

En Exactas hicieron una prueba piloto con el software durante dos meses. Lo testearon en distintos parciales. Uno de ellos fue el que tomó Finochietto en su cátedra, que reúne mil estudiantes. Según dijo, solo 61 de ellos manifestaron dificultades o inquietudes. Casi todos los comentarios fueron sobre la cámara web: algunos alumnos con computadoras de escritorio señalaron no tener una y, ante eso, se abrió la posibilidad de que se filmen con el celular.

“Los estudiantes en general no tienen ningún problema. La herramienta busca recrear el ambiente seguro de un examen, con las mismas condiciones que tiene un aula. Es decir, impedir que salgan del examen y evitar la comunicación con terceros. Con plataformas de videoconferencia nos dimos cuenta de que era mucho más invasivo. 50 estudiantes o más mostrando su intimidad a todos sus compañeros. Acá solo lo puede ver el docente”, indicó el profesor.

El software de la UNC es un componente extra de un debate que crece en educación, respecto a la incorporación o no de tecnologías invasivas. La pandemia aceleró los avances en la materia y obligó a repensar alternativas ante un hecho inédito: la imposibilidad de aulas abiertas. El análisis, de vuelta, se posará en términos de costos-beneficios: si esos riesgos de intromisión en la privacidad son menos significativos que las aparentes ventajas educativas que provocan.

Fuente: Infobae

miércoles, 24 de junio de 2020

Realizaron una experiencia de voto electrónico con Blockchain en una universidad de Bolivia

En la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, en Bolivia, se realizó una experiencia de elecciones con voto electrónico, utilizando tecnología blockchain.

En la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, en Bolivia, se realizó una experiencia de elecciones con voto electrónico, utilizando tecnología blockchain. Para conocer más detalles, Cointelegraph en Español conversó con Gabriela Melendrez Alaro, quien es fundadora de de Bolivian Mind Blockchain (BMB) y co-fundadora de AsoBlockchain Bolivia.
“Esta iniciativa nació de poder elegir la directiva universitaria de estudiantes del cuarto año de Derecho, motivados por su docente, Dr Luis Américo Ayala Romero, quien imparte la materia Derecho informático”, explicó Gabriela Melendrez Alaro. Además, esto se hizo también para poder mostrar a la ciudadanía en general que el voto electrónico/digital es posible, sin presencia física. 
Melendrez Alaro contó cómo trabajaron: “Las coordinaciones necesarias con la universidad fueron realizada por el docente Américo Ayala, quien junto a Grover Leandro Suntura y Luis Cristián Rivas, realizaron el proceso logístico para este importante encuentro. Y yo me puse en contacto con el equipo Polys para conocer más detalle de la plataforma y determinar la viabilidad de acuerdo a los requerimientos de nuestro proceso. Y es que, por sus diferentes ventajas, optamos por Polys”. 
Así, la  iniciativa inició el 8 de junio con:
  • Apertura de postulaciones
  • Revisión del padrón electoral
  • Cierre de postulaciones
  • Presentación del padrón electoral - se generaron códigos únicos para cada votante y éstos fueron compartidos con los votantes, junto a un enlace para emitir el voto.
  • Capacitacion del voto electrónico - Antes de llevar a cabo el proceso, una sesión informativa y de capacitación fue realizada
 El 18 de junio se realizaron las votaciones: 
  • Elecciones en la plataforma Polys - 18 de junio de 8 am hasta las 3 pm
  • Presentación de resultados - 18 de junio a las 3.30 pm
“El proceso concluido en esta primera etapa, se resumió en aceptación y confiabilidad de parte de los votantes,lo que se puso de manifiesto en una encuesta post votación.  Al explicar cómo y dónde sería almacenado su voto, y la rapidez con la que se mostró el total de votos, dio certeza de la transparencia del proceso”, destacó Gabriela Melendrez Alaro.
“Este proceso electoral, con una población mínima, pretende -además de ser la primera-,  ser un proceso escalable en población y difusión de herramienta como tecnología emergente”, agregó luego. 
También contó que, según el Dr Ayala, la respuesta fue favorable por parte de las autoridades de la universidad y que es una alternativa que podría replicarse con más estudiantes. Con fines académicos, el proceso podría servir de referencia a escenarios futuros con poblaciones más amplias en territorio boliviano.
“Creemos que el uso de voto electrónico va a ser una herramienta de vital importancia para la situación actual que atraviesa Bolivia. Además de atravesar por el Covid-19, acabamos de salir de un proceso electoral fraudulento. Es claro que, para recuperar la credibilidad en el proceso electoral, se debe optar por procesos más transparentes, donde las tecnologías emergentes de la información y comunicación sean las aliadas”, opinó Melendrez Alaro . 
“Esperamos que para las elecciones del próximo 6 de septiembre, (como así lo ha señalado la presidenta interina Jeanine Añez el pasado 21 de junio), alguno de los líderes políticos plantee la posibilidad de realizar votación electrónica con tecnología Blockchain. Conocemos que las condiciones tecnologías actuales de nuestro país no son las mejores, pero existen herramientas que podrían ayudarnos a realizar dicho proceso”, concluyó.

Brasil: Universidad de Oxford inicia prueba de vacuna contra la covid-19

Este último fin de semana, la Universidad de Oxford realizó la primera jornada de pruebas de la vacuna contra el covid-19 en Brasil. La ciudad de Sao Paolo fue el lugar elegido para realizar este experimento debido a que es el epicentro de la pandemia en este país.
La institución patrocinadora del proyecto, Lemann Foundation, emitió un comunicado donde indica que, además de los 2,000 voluntarios trabajadores de salud de tierras paulistas que pasaron por este prototipo de vacuna, se han incluido otras 1,000 personas de Río de Janeiro en el experimento.
La Universidad Federal de Sao Paulo (Unifesp) informó que los resultados de las pruebas serán fundamentales para la autorización de la vacuna en el Reino Unido, previsto para finales de este año y que dependerá de la conclusión de los estudios realizados en todos los países participantes.
Brasil registra más de 1,1 millones de casos positivos desde que comenzó la pandemia, mientras que el número de fallecidos llega a los 51.271. El país sudamericano es segundo en el mundo en cuanto a infectados y fallecimientos por el virus, solo detrás de Estados Unidos.