lunes, 2 de mayo de 2016

Hija de Barack Obama ya decidió en qué universidad estudiará en 2017

La hija mayor del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, Malia, se tomará un año libre antes de incorporarse a launiversidad de Harvard en otoño de 2017, informó este domingo la Casa Blanca.
Como se recuerda, Malia, de 17 años, se graduará en los próximos meses de la prestigiosa Sidwell Friends School de Washington.
La hija del presidente Obama despeja las dudas sobre el lugar donde llevará a cabo sus estudios universitarios, después de haber visitado otras universidades en los últimos meses, comoPrinceton y Columbia.
Es conocido que Harvard anima a sus futuros alumnos a tomarse un año sabático antes de comenzar el año académico, de modo que puedan ampliar sus experiencias.
La menor ha tenido una corta experiencia en el mundo audiovisual, tras haber hecho prácticas en la cadena CBS, y en la producción de la serie ‘Girls’, de HBO.
Se debe señalar que el presidente Barack Obama y su familia permanecerán en Washington, después de finalizar su segundo mandato presidencial. Esta situación solo cambiaría cuando su hija menor, Sasha, de 14 años, finalice sus estudios, en 2019.
Fuente: La Republica

¿Qué estrategias siguen las universidades de hoy para formar a los profesionales del futuro?

Adaptar los grados, crear nuevas titulaciones y ofrecer formación complementaria en habilidades digitales y de trabajo en equipo es la estrategia de la Universidad para preparar a los futuros profesionales y responder a las nuevas necesidades del mercado laboral.

Cómo puedo convertirme en un experto en una nueva profesión si apenas existe formación para especializarme en esa actividad? Ése es uno de los retos a los que se tienen que enfrentar hoy profesionales, empresas y centros educativos. Hasta ahora la falta de titulaciones específicas en las nuevas áreas ha complicado mucho la tarea de encontrar a candidatos muy cualificados en ellas.
Y la mayoría de los que hoy son especialistas se han ido formando dentro de la misma empresa. Muestra de ese desajuste entre la Universidad y la empresa es la decisión que tomó Zed, compañía que aplica el big data al Internet móvil. Tras un tiempo sin encontrar a perfiles cualificados, optó por crear su propia universidad, U-tad, especializada en el arte digital.
Hoy los centros educativos comienzan a mostrar los primeros signos de adaptación. “Debido a la constante evolución del mercado propiciada por el auge de la tecnología, las universidades han tenido que adaptar algunos de sus grados, másteres o títulos, y han participado incluso en la creación de otros nuevos”, asegura Begoña Mañanas, corporate communications manager de Catenon.
Así, la experta destaca las nuevas carreras de Tecnologías de la Información aplicadas a la Salud de la Universidad de Alicante; Global Studies en la Universidad Camilo José Cela; Diseño y Desarrollo de Videojuegos en la Universidad Politécnica de Madrid; y el grado en Márketing de la Universidad Rey Juan Carlos.
Por su parte, Antonio Obregón, vicerrector de ordenación académica y profesorado de la Universidad de Comillas, reconoce que la innovación en la oferta educativa es compleja, ya que afecta a toda la organización académica y además de formar a los estudiantes, también hay que formar al profesorado.
De todos modos, cada vez se hacen más esfuerzos por escuchar los reclamos de las empresas y los expertos en recursos humanos para acercarse a lo que estos piden. “Ahora mismo estamos actualizando nuestra oferta de tres formas diferentes: creando nuevos títulos, como el de Business Analytics y Derecho; transformando los ya existentes para adaptarlos a las nuevas necesidades; e impartiendo formación complementaria para inculcar habilidades de corte digital, trabajo en equipo y emprendimiento”, explica Obregón, quien reconoce que muchas veces resulta más sencillo la creación de títulos novedosos que modificar los ya existentes.
Así, una de las tendencias más claras por las que ha apostado la universidad durante los últimos años para adaptarse a las exigencias del mercado es la creación de dobles grados. Estos estudios combinan dos titulaciones afines o que son complementarias entre sí.
“Realmente, las empresas no aprecian tanto los conocimientos más amplios con los que cuentan los egresados en estas titulaciones, como las habilidades que se supone que han adquirido durante la carrera. Estos estudiantes suelen tener una mayor carga de trabajo, por lo que aprenden a gestionar sus responsabilidades y suelen ser más versátiles», matiza Obregón. En este contexto, es la Universidad Rey Juan Carlos la que se está dando a conocer por ser la que ofrece más titulaciones de este tipo, con un total de 50.
En el panorama general, entre los nuevos dobles grados destacan ADE y Márketing, una de las muestras más claras de unión entre una carrera tradicional y otra que aporta valor añadido por su nivel de especialización. Además, ADEes una de las titulaciones que cuenta con un mayor número de combinaciones, entre las que llama la atención la fusión que se ha hecho con ingenierías, con el objetivo de dotar al estudiante de la visión de negocio que va a necesitar en su incorporación al mundo laboral.
Diario Expansión de España
Red Iberoamericana de Prensa Económica (RIPE)

Fuente: Gestion

domingo, 1 de mayo de 2016

Ajuste en Argentina: la mayor universidad sólo tiene dinero hasta agosto

La subida de tarifas y la inflación hacen insuficientes las partidas asignadas a la UBA en diciembre.


El “sinceramiento” económico ordenado por Mauricio Macri amenaza con dejar sin presupuesto a la estatal Universidad de Buenos Aires (UBA), la más grande de Argentina y casa de referencia académica en América Latina. Los decanos han advertido que la partida aprobada por el Congreso en diciembre no tuvo en cuenta las subidas de hasta 700% en las tarifas de electricidad, gas y agua, decretadas por el Ejecutivo el 1 de abril, y la inflación, que se ha disparado hasta un 30% interanual desde enero. Desde el Rectorado de la UBA, un vocero dijo que el dinero asignado “alcanza hasta agosto”, mes en el que ya no habrá suficiente para saldar los costos operativos. El Ministerio de Educación, por el momento, no tiene en carpeta asignar dinero extra, pero una fuente ha confirmado el inicio de conversaciones con el Ministerio de Energía para eximir a las universidades nacionales, incluida la UBA, del pago de los aumentos tarifarios.
El miércoles, el Consejo Superior de la UBA aprobó un presupuesto para este año de 8.698 millones de pesos (580 millones de dólares), unos 2.000 millones de pesos (133 millones de dólares) más que en 2015. La cifra fue enviada al Congreso por la gestión de Cristina Fernández de Kichner como parte del Presupuesto Nacional, pero los reajustes tarifarios del inicio de 2016 alcanzaron para evaporar el excedente.
El problema es complejo. La UBA, dirigida por el rector Alberto Barbieri, es mucho más que una universidad donde asisten en forma gratuita 325.000 alumnos distribuidos en 13 facultades. Tiene también 4 colegios secundarios, entre ellos el tradicional Colegio Nacional Buenos Aires, y 4 hospitales escuela indispensables en el sistema de servicio público de salud. Como la intención ha sido que la sangre no llegue al río, las partes han iniciado negociaciones para resolver el problema presupuestario.
“Hoy existe una mesa de trabajo entre la UBA y el Ministerio para ver como destinan algunas partidas destinadas al funcionamiento de los hospitales y también un adicional que contemple el aumento de tarifas. Para empezar, el anterior Gobierno tenía una deuda de casi 300 millones de pesos y éste ha hecho un esfuerzo y la ha saldado en casi un 90%”, explicó Emiliano Yacobitti, secretario de Hacienda de la UBA. Yacobitti confirmó también que están en tratativas para eximir a las universidades nacionales del aumento tarifario, lo que aliviaría las cuentas. La semana que viene, además, el rector Barbieri se reunirá en el Senado con un grupo de legisladores que impulsa una ley para desafectar a las universidades del ajuste en los servicios.
En las facultades, sin embargo, no son tan optimistas. Desde los decanatos argumentan que las tarifas son sólo una parte del problema. “Los gastos de funcionamiento no se reducen al pago de los servicios. También incluyen insumos, mantenimiento edilicio, arreglos de los ascensores, insumos de oficina. Si no tengo tinta para imprimir certificados no puedo funcionar”, dijo Graciela Morgade, decana de la Facultad de Filosofía y Letras. El problema ha sido que la porción destinada a esos gastos se ha reducido año tras año, en parte porque cada vez más porcentaje del presupuesto va a parar al pago de salarios. Si en los años 80 el pago de la nómina equivalía al 85% del total, hoy se ha elevado al 95%. Para financiar esos gastos las facultades tienen dos alternativas: apelar al presupuesto que reciben de Educación, a través del Rectorado, o generar recursos propios mediante posgrados, asesorías y otros servicios rentados. “Durante los últimos años nuestro principal interlocutor para la firma de convenios de asesoría o capacitación era el Estado, pero este Gobierno ha tendido a suspender todo tipo de acuerdos con universidades. Con gastos en ascenso y sin ingresos propios estamos en el peor de los mundos posibles”, denunció el decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Glenn Postolski.
Desde el Rectorado, más propensos al consenso con la Casa Rosada, han relativizado la magnitud de la paralización de los convenios. “Lo que se hizo”, dijo Yacobitti, “fue un ordenamiento. Se trata de un nuevo gobierno que está definiendo los programas y confiamos en que continuarán”. Pero otros ven detrás una política oficial de más largo alcance, contraria a las universidades. “Entiendo que en el Gobierno nacional actual no hay un proyecto de desarrollo para las universidades, sino de achicamiento. Si se ven los aumentos de salarios ofrecidos a las profesores [15% en mayo y 15% a fin de año], y las comparas con los acordados con los docentes de primaria y secundaria [34,6% al mes de julio], es evidente que el ministro Esteban Bullrich está interesado en fomentar el sistema educativo en detrimento de la universidades nacionales”, dijo la decana Morgade.
Fuente: http://internacional.elpais.com/