miércoles, 6 de mayo de 2020

Universitarios en Ecuador protestan en medio de pandemia por recorte presupuestario

Ecuador es uno de los países latinoamericanos más golpeados por el coronavirus con cerca de 32.000 casos, incluidos más de 1.500 muertos. También reporta por encima de 1.300 fallecidos probables por la coronavirus.

Quito [AFP]. Varias centenas de estudiantes, profesores y empleados de la principal universidad estatal de Ecuador dejaron el martes el confinamiento, impuesto por el Gobierno ante la pandemia del COVID-19, para protestar en Quito contra la disminución de unos 100 millones de dólares en el presupuesto para educación superior.
Cubiertos con mascarillas y guardando distancia, unas 300 personas, según estimó un policía, se concentraron pacíficamente frente a la quiteña Universidad Central del Ecuador, ubicada en el norte de la capital, y marcharon unas cuadras para rechazar la medida dispuesta por el Ejecutivo ante una caída en la recaudación de impuestos.

“Si no hay educación, no hay salud” y “el encierro no nos calla”, rezaban algunos de los carteles que portaban los manifestantes, quienes gritaron consignas contra el gobierno y golpearon cacerolas vacías.
Ecuador es uno de los países latinoamericanos más golpeados por el coronavirus con cerca de 32.000 casos, incluidos más de 1.500 muertos. También reporta por encima de 1.300 fallecidos probables por la COVID-19.

La secretaría de Educación Superior señaló el domingo que la educación superior pública se financia con un porcentaje de los ingresos por impuestos y que “si estos disminuyen, el presupuesto universitario se actualizará”.
Agregó que debido a la crisis por el COVID-19, que mantiene paralizado a Ecuador desde hace casi dos meses, la recaudación de impuestos bajó e “implica un 10% menos en el presupuesto universitario y con ello una afectación de forma diferenciada a cada centro académico”.
El rector de la Universidad Central, Fernando Sempértegui, señaló a la prensa que el recorte presupuestario a las universidades públicas representa unos 100 millones de dólares.
Para esa institución equivale una disminución de 11,3 millones de dólares, algo más de 10% del presupuesto, agregó.
“Estamos confinados pero no callados. Es muy importante salvaguardar la educación”, dijo a la AFP Nancy Medina, decana de la facultad de Ciencias Económicas, quien participó en la protesta.
Sostuvo que la reducción del presupuesto podría llevar a “cerrar nuestras aulas”.
“¡Cuánta gente se quedaría sin estudiar siendo la Universidad Central una de las más grandes, más de 40.000 estudiantes!”, señaló Medina.
Mónica Díaz, estudiante de Sociología, tildó de “traición” el recorte dispuesto por el gobierno del presidente Lenín Moreno, quien decretó toque de queda de 15 horas diarias.
La secretaría de Educación Superior indicó que “a nivel mundial, la crisis sanitaria ha ocasionado graves consecuencias en el ámbito económico y social, realidad por la que también atraviesa nuestro país, que ha tenido que enfrentar esta emergencia en medio de una recesión económica”.
Fuente: El Comercio

Alumnos demandan a universidades de EE.UU. por clases en línea

Consideran que las clases virtuales están muy por debajo de la experiencia en las aulas.

Querían vivir la experiencia del campus, pero sus universidades los enviaron a casa para estudiar a distancia durante la pandemia del nuevo coronavirus.
Ahora, estudiantes de más de 25 universidades de Estados Unidos han presentado demandas contra sus instituciones para exigir reembolsos parciales de las colegiaturas y cuotas por uso de instalaciones, bajo el argumento de que no reciben el nivel de educación que les prometieron.
Las demandas reflejan la creciente frustración de los estudiantes con las clases virtuales que las universidades se apresuraron a crear conforme el coronavirus forzó el cierre de las instalaciones educativas del país el mes pasado.
Estas demandas estipulan que los estudiantes deberían pagar cuotas más bajas por la porción del periodo que fue ofrecido en línea, ya que la calidad de la enseñanza está muy por debajo de la experiencia en las aulas.
Sin embargo, las universidades rechazan la idea de que apliquen los reembolsos. Las autoridades académicas argumentan que los estudiantes aprenden de los mismos profesores que enseñan en campus y siguen sumando créditos para obtener su grado. Las instituciones insisten que, pese a haber sido obligadas a cerrar por las autoridades de sus respectivos estados, todavía ofrecen a los estudiantes una educación de calidad.
Grainger Rickenbaker, un estudiante de primer año que presentó una demanda colectiva contra la Universidad Drexel en Filadelfia, dijo que las clases en línea que ha recibido son reemplazos mediocres de la enseñanza en las aulas. Hay poca interacción entre estudiantes y profesores, agregó, y algunas clases son impartidas casi en su totalidad con videos grabados, sin lección en vivo ni debates.
“Simplemente te sientes un poco subestimado”, señaló Rickenbaker, de 21 años, de Charleston, Carolina del Sur. “No es la misma experiencia que recibiría si estuviera en el campus”.
Demandas colectivas que exigen el reembolso de colegiaturas han sido presentadas al menos contra 26 universidades, hacia prestigiosas escuelas privadas, entre ellas Brown, Columbia y Cornell, además de grandes instituciones públicas, como la Estatal de Michigan, Purdue y la Universidad de Colorado campus Boulder.
Varias universidades se negaron a comentar sobre las demandas, pero algunas señalaron que los estudiantes siguen recibiendo aquello por lo que pagaron.
Ken McConnellogue, vocero de la Universidad de Colorado, dijo que es desalentador ver cómo las personas se han apresurado para presentar demandas a sólo semanas de iniciar la pandemia. Agregó que las demandas parecen estar motivadas por un pequeño grupo de despachos de abogados “oportunistas”.
“Nuestro profesorado ha estado trabajando extremadamente duro para ofrecer un producto académico que tenga los mismos estándares elevados y un rigor académico de alta calidad, como el que ofrecerían en el aula”, dijo. “Sin duda es diferente y no es lo ideal. Todos preferiríamos tener a los estudiantes en nuestros campus, pero al mismo tiempo, nos encontramos en medio de una pandemia global”.